"EPIGENÉTICA:
Evidencias Científicas del Poder de la Conducta sobre la Biología"
Dr.
F. Antonio Bera Bautista
Psicólogo.
La
Epigenética es un área de investigación que ha despertado un mayor interés en biomedicina
en los últimos años. Empecemos resaltando que el desarrollo de un gen humano está
determinado por una relación interactiva con el medio ambiente, y que quede
bien claro que es la dinámica que nos modela y hasta nos transforma. El hombre
y su entorno conforman un conjunto integrador dinámico y diverso en medio de la
sociedad, la cultura, su geografía y su historia (Nicolás Youve de la Barrera).
Mientras que nuestro cuerpo se va ajustando y adaptando a las circunstancias
que le rodea, los estímulos procedentes del entorno físico, cultural y
psicológico van DEJANDO HUELLAS EN NUESTRO GENOMA.
La
Epigenética es la rama de la biología, disciplina científica de la biomedicina,
que estudia y se refiere "al conjunto de elementos funcionales que regulan
la expresión genética de una célula, sin que se altere la secuencia del ADN.
Puesto que el genoma humano no es una estructura rígida e inalterable, sino más
bien cambiante, dinámica y en constante modificación.
Actualmente
se ha ampliado el concepto a otros procesos tales como la
"Reprogramación Epigenética", "Herencia Epigenética
Transgeneracional".
La
Reprogramación Epigenética es un cambio persistente en una función celular en
respuesta a un estímulo ambiental temprano, lo curioso es que si este estímulo
desaparece, la respuesta celular puede ser perpetua, lo que fundamenta el
llamado "Origen Temprano de la Salud y la Enfermedad".
El
estilo de vida como los estímulos no físicos, de pensamientos, sentimientos,
emociones, actitudes, oiga se bien, antes, durante y después del nacimiento,
producen un impacto asombroso en la naturaleza humana, que el avance en la
investigación científica ha puesto de manifiesto, dando un giro extraordinario
a lo que se pensaba sobre este tema. Esos efectos son las denominadas
"Marcas Epigenéticas". ¿Qué son? Son etiquetas químicas o proteicas
en el ADN que se van añadiendo a lo largo de la vida de una célula por la
influencia de este conjunto de estímulos. Pero ¿Qué hacen estas marcas?
Son las que le informan a la célula qué genes "expresar" o qué
genes deben mantenerse "apagados, y que van a determinar el estado de
salud general, o bien cómo y cuándo mandarlo a usted al hospital o
directamente a la tumba.
Así
es, las "Marcas Epigenéticas" tienen su origen en unos momentos antes
insospechados, como hemos dicho, como veremos en los experimentos de
laboratorio esenciales que fundamentan este artículo, para que quede
suficientemente explicado y entendido el tema.
Investigadores
del Barbraham Institute del Reino Unido, han desarrollado una técnica para
mapear las huellas Epigenéticas en el ADN de una célula individual que la
impactan, el conjunto de estímulos de cómo sucedió en el ambiente, por ejemplo,
parental y sobre todo materno, antes, durante y después del nacimiento y
posteriormente, el curso del estilo de vida, años y tipo de trabajos, estrés,
tormentos, comilonas, emocionalidad, afectividad, calidad de relaciones
sociales trascendentes, etc.
Para
este rastreo se aplican dos técnicas o metodologías de exploración:
1.
Teoría de Orígenes Fetales (TOF), para entender de forma absoluta el desarrollo
embrionario temprano. Es un registro de cómo han sucedido las cosas antes y
durante la concepción. Clave para la
2.
Técnica sobre la Evolución del Curso de la Vida (ECV), que es un análisis
etiológico integral del estado de salud, como si fuera un diagrama causal que
representa las influencias a lo largo de la vida de un individuo.
Las
actitudes y circunstancias personales de los progenitores que hayan podido
influir en su descendencia.
En
definitiva que ambas metodologías procuran identificar los procesos
biológicos, psicológicos, ambientales, circunstanciales, sociales, que han
podido impactar el genoma a largo de la vida preconcepcional, intrauterina y
postnatal.
La
mayoría de los aconteceres no suelen ser "cosas que pasan" o
"cosas que se olvidan" o que "el viento se llevó", pueden
haber dejado en su curso "Marcas Epigenéticas" determinantes.
Esta
visión muestra el inicio y progresión de enfermedades que se manifiestan desde
los inicios de la vida, sin que se haya tenido un registro claro y preciso. Puesto que los mecanismos Epigenéticos actúan en el desarrollo de enfermedades
complejas como el cáncer, diabetes mellitus, el asma, la hipertensión arterial,
las enfermedades cardiovasculares, las epilepsias, el alzhéimer, trastornos
psicológicos y psiquiátricos, trastornos inmunológicos, obesidad.
En un tema tan importante, que los mecanismos Epigenéticos han cobrado gran relevancia por la influencia que tienen sobre el dolor y sus posibles tratamientos (Revista de la Sociedad Española del Dolor, 2018). Aunque el dolor es un fenómeno protector, su persistencia produce un deterioro considerable en la calidad de vida. El dolor afecta aproximadamente a uno de cada cinco adultos y se asocia a un mayor riesgo de trastornos mentales y depresivos.
Las
epidrogas, son enzimas naturales o sintéticas modificadoras de histonas,
actualmente consideradas como posibles fundamentos para alivio del dolor.
Respecto
al desarrollo cerebral, se trata de un proceso altamente regulado y dinámico de
expresión de distintos genes que interactúan de forma coordinada y
sintética (Marcela Ligue, unidad de Neurología infantil, hospital
Ezequiel Gonzalez Cortés, Santiago de Chile).
La
necesidad de precisión en el neurodesarrollo normal, lo convierten en un órgano
altamente sensible a factores ambientales, tanto protectores como nocivos,
y por tanto a mecanismos Epigenéticos, o sea, que la conducta y la cognición
están fundamentadas en procesos biológicos complejos, que tienen un componente determinado genético altamente influenciado por factores ambientales,
mecanismos Epigenéticos que regulan como cada gen es expresado en virtud de las
condiciones internas y externas del organismo.
Si
nuestro genoma fuera un diccionario, la regulación Epigenética lo convierte en
una novela, en un guion que caracterizará nuestra vida, para ser lo que
queremos ser, nuestra manera de ser. Un científico, un político, un comerciante,
un financiero, un poeta o un deportista. O una personalidad sana o
desequilibrada.
Así,
en el transcurso del desarrollo cerebral humano, desde el período embrionario
fetal hasta la maduración postnatal, distintos genes se expresan
coordinadamente, interactuando entre sí, influenciados no solo por
factores ambientales y biológicos sino emocionales y psicológicos, sobre todo
de la madre, es decir, factores Epigenéticos claves para el desarrollo cerebral
y por tanto para la salud mental.
Los
factores ambientales protectores y nocivos, pueden actuar en cualquier momento
de la vida, pero son críticos en el período concepcional, etapa prenatal y
postnatal temprana. En estas etapas vulnerables, cambios en la programación
Epigenética pueden tener repercusión que trascienda la descendencia
de modo transgeneracional. Como veremos en los experimentos.
Por
ejemplo, cuando se desea tener un hijo o si esto sucede inesperadamente, todo
lo que sucede emocionalmente, afectivamente, cognitivamente, conductualmente,
en las actitudes, van a influenciar directa o indirectamente en las
características del niño o de la niña, incluido un fenómeno tan importante como
la identidad de género además de la predisposición al éxito o al fracaso,
salud física y mental. Datos estos necesarios en las metodologías indicadas de
análisis de la Evolución del Curso de la Vida (ECV) y la Teoría de Análisis
Fetal (TAF). Es decir, fundamentos Epigenéticos.
Antes
de que entremos en los aspectos psicológicos, veamos la relación de la Epigenética
y la nutrición, por la utilidad que esto seguro que le ofrece a usted y a su
mejor comprensión del tema.
Primero
citamos un acontecimiento de gran impacto Epigenético, muy conocido en la
historia médica.
La
hambruna holandesa de 1944-1945, durante la segunda guerra mundial, mujeres
embarazadas expuestas a una desnutrición extrema tuvieron hijos con Marcas
Epigenéticas, con tasas más altas en obesidad, diabetes tipo 2 y problemas
cardiovasculares.
Otro
fenómeno de actualidad de los pocos cambios de hábitos positivos
que se ve es la actividad física.
El
ejercicio regular induce la acetilación de histonas en el cerebro, un mecanismo
Epigenético que activa el gen BDNF (Factor Neurofisiológico Derivado del
Cerebro) que estimula la neuroplasticidad mejorando
la memoria y protegiendo el cerebro contra deterioros cognitivos.
Y
un muy mal hábito, fumar, disminuye drásticamente la metilación del gen AHRR,
al alterarse este interruptor el cuerpo pierde efectividad para procesar y
limpiar las sustancias químicas cancerígenas del tabaco, lo que dispara el
riesgo de desarrollar cáncer de pulmón.
Con respecto a la alimentación, ¿Cuáles son los tres alimentos Epigenéticos de evidencia científica, que tienen el poder de modular la expresión de los genes sin alterar la secuencia del ADN?
1.
EL BROCOLI:
Contiene
Sulforano, que es un compuesto que estimula las enzimas encargadas de
desintoxicar las células y protege el ADN frente a alteraciones cancerígenas.
2
. TE VERDE:
Es
rico en Epigalocatequina Galato (EGCG), un potente antioxidante que ayuda a
silenciar los genes proinflamatorios y
protege contra enfermedades crónicas.
3. CURCUMA:
Su
principal activo la Curcumina, tiene un fuerte poder antinflamatorio y ayuda a
proteger el ADN protegiéndolo de enzimas nocivas.
Téngase
en cuenta que no es aconsejable hervir el brócoli.
Y
respecto al te verde es necesario infusionar hojas sueltas de alta calidad o
polvo de Matcha con agua a temperatura moderada para proteger los
antioxidantes.
Si
se consume extractos capsulados, hay que evitar concentraciones elevadas en
ayuna porque puede causar malestar o sensibilidad hepática.
A
menudo se sugiere combinarla con pimienta negra (piperina) para facilitar su asimilación
o ingerirse junto a grasas saludables como aceite de oliva o de coco.
Desde
hace varios años se ha podido demostrar con bases en evidencias científicas (
Maria Claudia Villatorres: "Epigenética y Nutrición), que los alimentos
participan en la regulación de procesos de "encendido" y
"apagado" de ciertos grupos de genes, a través de mecanismos Epigenéticos,
apoyando la veracidad de que en gran medida "somos lo que comemos".
Los aceites Omega 3 y Omega 6, actúan en modificaciones en las histonas, que son proteínas básicas con cargas positivas que se encuentran en el núcleo de las células eucariotas donde se guarda el ADN y cuya función principal es empaquetar, ordenar y proteger el ADN en una estructura compacta llamada Cromatina.
El
Sulforano que contiene el brócoli puede activar genes que evitan el desarrollo
de tumores, desempeñando un papel en la prevención del cáncer.
El arroz, el pescado y los frutos secos son ricos en vitaminas, aceites y otros nutrientes que promueven Marcas Epigenéticas beneficiosas para la salud, El ácido fólico y la vitamina B_12, participan en la metilación del ADN (que funcione mejor) o de las histonas, Metabolitos como el folato y la vitamina B_2 participan también en la metilación del ADN. Tómese nota también del repollo, col, berros, que contienen sulforafano, el ajo y la cebolla crudos, frutas rojas, arándanos, uvas, verduras de hojas verdes, espinacas, acelgas, legumbres que contienen vitamina B_12 y colina.
Hasta
aquí el apartado de alimentación más destacable capaces de producir Marcas Epigenéticas.
Pasemos a exponer las conclusiones de estudios de laboratorio, extrapolables en lo esencial al género humano, que pone en evidencia "El Poder de la Conducta sobre la Biología", es decir, estudios documentados científicamente sobre el cuidado maternal, como estímulo Epigenético, liderado por el Neurocientífico Michael Meaney, de la Universidad de Mcgill, Montreal, Canadá.
1. MADRES DE ALTO CUIDADO:
Madre
que lamen y limpian frecuentemente a sus crías.
2.
MADRE DE BAJO CUIDADO:
Ignoran
a sus crías y le prestan muy poca atención.
Cuando las crías reciben altos niveles de lamidos (estímulo ambiental, afectivo, conductual) ¿Qué sucede en el cerebro de la rata? que se activa una cascada química, especialmente en el hipocampo, y en consecuencia, la rata produce muchos receptores de estés, lo que la vuelve una rata calmada y resilente.
Con
bajo cuidado. A diferencia de la anterior, el gen clave para regular el estrés
se metila, es decir, se silencia, se reducen
los receptores de glucocorticoides y se produce ansiosa y muy sensible al
estrés. ¿Qué va a necesitar esa rata? alguna otra rata que le de cariño,
protección y cuidados, en el caso de los humanos es válida la misma conclusión con lo que la intervención psicológica mejoraría, consistentemente las
bases del problema y ni para la rata ni para la persona, en su caso, sea la
medicación la elección del tratamiento más eficaz, o al menos
este debe ser interdisciplinar.
Para
demostrar que esto no se debía a los genes heredados, los investigadores
intercambiaron a las crías al nacer (adopción cruzada).¿qué sucedió?
Al
crecer y tener sus propias camadas, estas ratas adoptadas repitieron el
comportamiento de sus madres adoptivas. Las que fueron criadas con afecto se
convirtieron en madres de alto cuidado, transmitiendo el rasgo a la siguiente
generación, sin haber alterado una sola letra de su secuencia de ADN.
Sin
embargo, las crías que sufrieron un bajo cuidado maternal y se volvieron
adultas ansiosas, actuaron exactamente igual que sus madres biológicas,
ignorando a sus propias crías (baja LG).
Al repetir este comportamiento de rechazo o indiferencia, transmitieron de forma automática la misma Marca Epigenética y el mismo patrón de ansiedad a la siguiente generación.
EL
BLOQUEO GENÉTICO:
Debido
a que no recibieron estimulación física (lamidos) al nacer, el gen receptor del
Glucocorticoides del cerebro se mantuvo metilado (silenciado).
LA
CONDUCTA CON SU DESCENDENCIA;
Al
convertirse en madre, sus altos niveles de ansiedad y la falta de receptores
adecuados en su cerebro, alteraron su instinto materno. Fue esto lo que provocó que
no lamieran ni cuidaran a su bebé.
LA
PERPETUACIÓN DE LA MARCA:
Al
no lamer a sus crías, provocaron que el gen de la tercera generación también se
quedara metilado, heredando la ansiedad de nuevo de manera puramente conductual
y Epigenética.
Lo
fascinante de este experimento es que demostró que el comportamiento de la
madre programa la biología de la cría, dictando cómo esa cría se comportará con
sus propios hijos en el futuro sin que cambie la secuencia del ADN.
APLICACIÓN
HUMANA:
El
modelo de cuidado maternal en ratas se aplica de forma casi idéntica en humanos
a través de la Epigenética conductual.
Aunque los
humanos somos socialmente más complejos, los mecanismos neurobiológicos que traducen
el afecto o el estrés en marcas químicas en el ADN, son EXACTAMENTE LOS MISMOS.
EL
TRASLADO DE ESTE MODELO A LA MEDICINA Y A LA PSICOLOGÍA HUMANA SE CENTRA
EN
LOS SIGUIENTES PASOS:
-EL
MISMO GEN AFECTADO: El receptor de cortisol (NRSC1). Es decir, que en humanos,
el equivalente al gen estudiado en ratas es el gen NR3C!, el encargado de
codificar el receptor de Glucocorticoides en el hipocampo. Este receptor, como
hemos indicado, actúa como "freno de mano" del estrés. Cuando el
cuerpo produce cortisol (la hormona del estrés) estos receptores lo absorben
para calmar el organismo.
-ESTUDIOS
POST-MORTEN DE CEREBROS HUMANOS, como los realizados por el equipo de Mcgill en
víctimas de trauma infantil, demostraron que las personas que sufrieron abusos
o negligencia grave en la infancia presentaron una
HIPERMETILIZACIÓN del gen NR3C!.
Insistimos, por su trascendencia científica, al igual que las ratas de bajo cuidado, el gen humano se "silencia", reduciendo el número de receptores. Como consecuencia, el cerebro no puede frenar el cortisol, provocando un estado de hiperalerta, ansiedad crónica y de mayor riesgo de depresión.
-EL
ESTRÉS MATERNAL Y EL AMBIENTE BIOLÓGICO:
En
humanos la transmisión del estrés puede empezar incluso antes del nacimiento,
como hemos indicado. Cuando una mujer embarazada experimenta altos niveles de
estrés psicosocial, malos tratos, violencia, traumas, sus niveles de cortisol
atraviesan la placenta. Este exceso de cortisol altera el desarrollo del
eje HPA (Sistema de Respuesta al Estrés),del feto, dejando Marcas Epigenéticas
prenatales en la sangre del cordón umbilical y la placenta, y los bebés nacen
biológicamente más vulnerables y sensibles a los estímulos.
Podemos concluir que la Epigenética remarca el fin de La visión reduccionista de la medicina, por el de una visión de sistemas de interacción interdisciplinar integrador, concediendo una mayor relevancia a los aspectos psicológicos y dinámica cognitivas.
Conocer la constitución genética no es suficiente si no se conocen las posibles Marcas Epigenéticas como resultado de esta constante interacción. Admitamos pues, que entramos en la era de la medicina de las cuatro P.
PERSONALIZADA.
PREDICTIVA. PREVENTIVA Y PARTICIPATIVA. Si queremos abordar la salud
humana de forma más humana y no exclusivamente biologista.
Las
evidencias científicas de la Epigenéticas expuestas así lo demuestran.
Gracias
por vuestra atención.
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