Dr. F.Antonio Bera Bautista
sábado, 8 de noviembre de 2025
AUTISMO
lunes, 4 de noviembre de 2024
LA SOCIEDAD INDECENTE.-
LA SOCIEDAD INDECENTE.-
DR. F. ANTONIO BERA BAUTISTA
PSICÓLOGO
Lea este artículo sintiéndose como águila que planea en las alturas.
Son muchos los factores implicados en este fenómeno que vivimos, sufrimos y muchos otros disfrutan. Extendiéndose sus efectos en todos los sectores de la sociedad, en la que "las cosas más sagradas como la verdad y la conciencia han sido llevadas al mercado para que llegara ya el tiempo de la gran corrupción y banalidad universal". Han pasado muchas décadas desde que la humanidad le ha plantado una guerra sin límites a todo lo que signifique moral y las consecuencias han sido desastrosas para la cohesión social, al considerarse la moral como un estorbo para la vida, para la libertad y para el progreso. Todo lo contrario, es necesaria para la salud y bienestar de las gentes. Nos hemos instalado en una crispación alérgica y fóbica por todo lo que nos suene a moral. Pero para asombro de los que han creído que es cosa de religiones y de educación, la moral está escrita en nuestra neurobiología cerebral como se. ha demostrado recientemente, que al paso que vamos, nos veremos obligados a orientar la vida en la dirección de muchos de sus principios atacados y olvidados. Cada vez se producen más pruebas científicas de que existe una moral innata y universal en todos los seres humanos, que tienen su fundamento en la corteza prefrontal de nuestro cerebro desde donde se fundamenta el comportamiento moral. Una alteración, una lesión, un tumor en esa área convierte a la persona en un ser depravado y despreciable.
La sociedad se agrieta, pero no de ese tipo propio de las épocas, los cambios, las transformaciones, no, para nada, son de destrucción, letales para el orden social y moral. Veamos algunos datos. La Organización Mundial de la Salud advierte que en Europa hay un claro aumento de la ansiedad y la depresión y que más de 700.000 personas se quitan la vida cada año. La encuesta Ipso 2023, que es una comunidad en línea de encuesta y de premios, formada por millones de miembros de todo el mundo, concluye que el 80% de los franceses, el 71% de los alemanes y el 65% de los españoles (parece que tiende a ser los menos críticos), están de acuerdo que la sociedad ha emprendido un rumbo equivocado. El escenario público ofrece con frecuencia claras señales de que esto es así. Todo el mundo seguro ha sentido alguna forma de malestar, de rechazo, al verse rodeado de gente que más parecen zombis, ensimismados en la pantalla de su teléfono, masas biológicas que deambulan, que entran y salen de los sitios, acorazados de individualismo, protegidos de relaciones sociales, de indiferencia, apatía, respecto a lo que sucede a su alrededor y a lo que significan los demás y si reaccionan su respuesta es torpe, lenta y entumecida carente de calidad empática. Una indecencia de adormecidos, ausentes y distantes, con cara de cansancio, languidez y ensoñación, creándose una atmósfera social irrespirable, de la que todo el mundo se siente impotente y a la vez desprecia, aunque participe de ello. Está claro: "Se enciende el móvil, se apaga la calle" (Bauman).
Hay dos fenómenos que están dictando el rumbo de la sociedad como un todo: La identidad de género y la victimización. Digamos que actúan como epicentro de una espiral expansiva de grosería y vulgaridad, de gente depravadas y torcidas que invaden la vida pública exigiendo gloria y honras de toda la ciudadanía porque ya de las instituciones lo han conseguido todo. Es precisamente ese el punto de partida de una de las peores indecencias que vivimos hoy, la de calificar los asesinatos de mujeres como "crímenes machistas", "violencia de género", ya me he referido a este tema en otro artículo, y con ello lo que se consigue es alentar a que se produzcan más crímenes y atenuar de culpa a los responsables. O sea que un monstruo asesino, psicópata, enfermo cerebral, basura social, es como usted o como yo simple y llanamente un "machista", que lo que le mueve actuar de ese modo es sentirse muy "macho" y la ve a ella como una "hembra". Pues se ha obligado a toda la sociedad y principalmente a la prensa, a la que vemos y escuchamos cada día dando alaridos, arrastrándose de rodillas, entendiendo, calificando y divulgando esta monstruosidad desde la perspectiva de género y no sanitaria, penal ni moral Pero como dijo Ortega "la creencia dogmática y fanática será siempre dueña de la sociedad".
Es indecente relativizar o cuestionar el valor y el sentido de la familia genuina, natural y auténtica creada por un hombre y una mujer, fundada en la verdad de la vida, la ley universal y permanente. Es esta la unidad social por excelencia y no otras formas respetables de uniones y agrupamientos, basadas en los deseos y pasiones humanas y las leyes cambiantes de los hombres.
Es indecente el feminismo radical y militante, el del odio al hombre, el que se refugia bajo la bandera de la igualdad y que en nada se parece al feminismo limpio y genuino de Clara del Rey, Emilia Pardo Bazán, Clara Campoamor, que por su gran influencia es en gran medida el causante de trastornos emocionales y de muchos males que están padeciendo las mujeres de esta generación y que todo el mundo por miedo se calla, porque han ido directamente atacar y arrancarle a la mujer patrones de comportamientos, actitudes, posicionamiento social, modo de ser mujer y hasta la estética tradicional y natural femenina, la que critican considerando que la mujer debe vestirse con ropa muy suelta y ancha que no destaque su figura porque si no se incurre en lo que ellas llaman "dictadura estética del patriarcado", por citar uno de sus perversos ejemplos. Todos sabemos del deterioro de muchos comportamientos y actitudes nobles y hasta hermosos hacia la mujer que han significado admiración, respeto y hasta reverencia, que se han encargado de atacarlos ferozmente por considerarlos "machistas", contribuyendo a crear muchos de los males que padecen las mujeres de hoy. Por ejemplo, según los datos epidemiológicos la primera condición para sufrir ansiedad y depresión es ser mujer y el consumo de ansiolítico y antidepresivo se ha disparado en la mujer al doble que en los hombres. Esta indecencia ha vaciado de contenido el concepto de persona, de ser humano, de individuo, por el de varón o hembra. O sea que en nombre de la lucha por la igualdad entre hombres y mujeres estos colectivos han pasado de una segregación por sexo a una segregación por género. ¿O no es segregar decir que un macho mató a una hembra en un acto de machismo? O sea, una acción repugnante y abominable encajada en un término tan relativo como ambiguo. Tiene narices el asunto. El caso de estos días, el estallido de la noticia sobre un conocido político acusado de "conducta machista”. ¡Por Dios! basta de esta aberración. Si analizamos los datos ofrecidos por las acusaciones, todo parece indicar que ese chico tiene un problema de cierta importancia que resulta peligroso encubrirse con ese calificativo, que inpìde el diagnóstico del verdadero problema que tenga y su solución desde la perspectiva sanitaria y la ciencia de la conducta humana. A mi personalmente me ha resultado, más que condenable, muy triste el acontecimiento porque cuando examiné los datos ofrecidos, lamenté que un chico, brillante como él, se viera afectado por una difusión clínicamente diagnosticable y que escapa a las especulaciones de género, acusaciones políticas crueles.
Le guste o no a muchos, este es un mundo hecho por hombres y mujeres. El verdadero deseo de una pareja en edad de procrear es tener un niño que sea completamente niño o una niña que sea completa- mente niña y no un niño mitad niña o una niña mitad niño. Es decir, uno solo y no dos en uno. Y que en cuanto a su orientación sexual que sea coherente con la naturaleza de su cuerpo. Esto es así. Lo que es indecente es que si esto hoy por hoy se puede prevenir, puesto que la identidad y la orientación sexual es intrauterina, ¿Por qué no se ofrece información precisa a la mujer con intención de procrear sobre cuáles son los riesgos de que la niña pueda estar gestando no sufra Hiperplasia Suprarrenal Congénita (HSC)? una de las principales causas de que la niña que nazca sea mitad, mitad. ¿O que por causas controlables se genera un exceso de hormonas Cortisol durante el embarazo? una de las principales causas de que el niño sea también mitad, mitad. Y otros trastornos intrauterinos como es el caso, en auge, del autismo. Los consejos suelen ser para antes del embarazo que se hagan todas las clases de acrobacias necesarias para facilitar el embarazo y para después que se haga la "vida normal". Ya sabeis como es o puede ser la vida normal hoy en día de una mujer embarazada. Pues ni una cosa ni la otra. Para antes, el amor más puro y profundo va ser determinante, y para después un estilo de vida de estrés mínimo. Factores estos clave para una identidad y orientación sexual coherente. Haga usted mismo la prueba y pregúntele a embarazadas a parejas con intención de tener hijos si saben algo de esto.
Es el psiquismo de especie y no el que nos imponen y obligan a tener, el que nos hace sentirnos bien en un mundo rodeado de parejas de distintos sexos, no del mismo sexo. Las sensaciones de incomodidad y de rechazo no es que sean unas fobias, es que es nuestra naturaleza, nuestra hechura neuronal, biológica de millones de años de evolución la que hace que nos sintamos así, aunque sea nuestro deber de convivencia educarlo y controlarlo. No es condenable la incomodidad, lo que es condenable es no gestionarla en el respeto y la tolerancia.
Es indecente una sociedad en la que "la vida está destinada a ser una carga para muchos y una fiesta para unos pocos". Mientras la tasa de pobreza aumenta, el número de millonarios también aumenta en más de un 24% desde 2012. Desde la crisis financiera mundial de 2008 el número de multimillonarios se ha multiplicado por más de dos. Según el Credit Suisse, el 82% de toda la riqueza creada en 2018 fue a para al 1% más rico mientras que los millones de pobres de la humanidad no recibieron "na de na". Pese a que la producción económica mundial se ha triplicado con creces desde 1990. En España en concreto, según el más reciente informe del Instituto Nacional de Estadística, la redistribución de la riqueza deja mucho que desear y que existe un desequilibrio económico cada vez más pronunciado. Qué razón tenía Aristóteles: "La maximización de la riqueza como un fin en sí misma socava la base de la sociedad". Pues son malos datos para la colaboración porque las élites se sienten menos comprometidas a tener vínculos solidarios, ya que "la devaluación del mundo humano aumenta en relación directa con el aumento del valor del mundo de las cosas". Todos somos víctimas de la cultura depredadora de fondos buitres y la desastrosa rapacidad de directivos y banqueros. Epicentro volcánico, endiablado temido y respetado por las autoridades a la hora de ofrecer soluciones al principal problema que sufre la gente, sobre todo jóvenes: la vivienda. Un bien público, como la sanidad y la educación a los que deben dirigirse las políticas sociales en materia de protección, legislación y control especulativo de abuso casi criminal, entre tantos. Citamos los “chiringuitos" de venta y alquiler de vivienda que lo que hacen es inflar los precios escandalosamente. Una indecencia intolerable, deben prohibirse y cerrarse todos o al menos regularse, auditarse y controlar con rigor sus delictivas comisiones sacadas de las espaldas y la sangre de los usuarios. Y sobre esta indecencia, el Banco Central Europeo estima que en España existe una importante sobrevaloración de la vivienda que viene empeorando desde hace más de una década y calcula que llega al 16% (creo que bastante más), más cara de lo que las familias pueden pagar. Aunque el Banco de España, cómplice indirecto y muchas veces doloso, de este mal, lo rebaja bastante como cabría esperar. Como tan indecente es el fenómeno económico barrial más repugnante de los últimos tiempos: la expulsión de vecinos de sus casas para dedicarlas a la especulación de alquileres turísticos, dificultando aún más el acceso a la vivienda. Destruir de ese modo la identidad y la vida de barrios, su cultura, sus tradiciones, sus costumbres, sus almas, para convertirlo en nichos dinerarios de inversores principalmente norteamericanos. Soy testigo de calles desérticas por las que tan sólo se escuchan por sus aceras las ruedas de maletas que van y vienen en vez de gente que hablan paseándose o la risa y el llanto de niños. Esta indecencia, de la vivienda, es la principal locomotora de creación de ciudadanos humillados, de almas mordidas por las desgracias, envueltos en nubes de lamentos condenados a la supervivencia y la incertidumbre de lograr o no sus metas de vida.
Es indecente que demasiadas veces sea difícil de diferenciar si un medio de comunicación es o no prensa o un panfletos de propaganda o programa de televisión que actúan como plataforma de partidos políticos en contra o a favor de los poderes de turno. No está siempre claro que cumple con su misión de informar objetiva e imparcialmente sobre lo que acontece, sin miedos, agradecimientos ni complacencias. Eso si, engañosamente y bajo la manipulación de lo que es verdaderamente la libertad de expresión.
La principal aula, escenario, de educación, no se encuentra en las escuelas, en la familia ni en las universidades, está en la vida pública. Donde todos, con nuestros comportamientos, actuamos como maestros y alumnos. Pero hay unos señores que tienen un papel muy relevante: los políticos. Pues es a la indecencia de la vida política a la que quiero referirme. No voy a contar más de lo que usted ve con sus propios ojos cada día, Ni voy a referirme a la corrupción que ya lo he hecho en un artículo anterior. La finalidad de la lucha política es ofrecer propuestas de mejoras a la vida de la gente a través de programas, leyes que protegen y solucionan problemas a los ciudadanos. Y que mediante un comportamiento ejemplar, los políticos elaboran pensamientos e ideas que se discuten y analizan en los foros públicos, sobre todo en el parlamento. Lo indecente es que se convierte en una especie de pelea de clanes de barrios, en altercado igual que riñas callejeras, reyertas de bares, de tabernas, en un follón o alboroto televisivo. En el momento en que las luchas ideológicas, de proyectos, de programas, de leyes son reemplazadas por el ataque a la esfera privada, íntima, personal, familiar, como está sucediendo con frecuencia actualmente, entonces nos encontramos con lo que le llaman hoy en el ámbito político "el fango" y se convierte la lucha política en una camorra. Pues esto os cuento. Terminamos. Le pregunto. ¿Es usted una persona decente? Si no se lanza a degollar en críticas a personas cuando por sus errores se desprestigian (en nuestra historia reciente políticos y personalidades de Estado), a sabiendas que es usted tan defectuoso como el que más, sino que reacciona con prudencia, sensatez, rectitud, respeto y justicia, que no hace un uso abusivo del teléfono en la vida pública por respeto a los demás y a la propia integridad personal suya, que no llama a los hombres enfermos "machistas", ni a los crímenes contra la mujer, "crimen machista" o "violencia de género", que defiende a la familia natural como unidad social por excelencia, incorruptible e insustituible, que no aspira, para lucrarse en convertirse en un aprovechador de las necesidades y debilidades de los demás para abusar de ellos y explotarlos, que cumple con su deber de ciudadano depositando su voto no de manera irracional, instintiva, pasional, fanática, sino como un ejercicio puramente de inteligencia y razón, que no se refugia en la pantalla del individualismo, la indiferencia, que analiza y cuestiona desde la razón la información que recibe, que orienta su mente ante el mundo invasivo de hoy desde la perspectiva de la ciencia y no de los instintos y las pasiones, que va por la vida sin miedo, libre, seguro, con la frente en alto y con el espíritu elevado. Si es así, es usted un ciudadano decente. Y por ello, recibe mi abrazo y felicitaciones.
GRACIAS POR SU ATENCIÓN.
sábado, 10 de junio de 2023
NO ES MACHISMO. ES ENFERMEDAD CEREBRAL
NO ES MACHISMO. ES ENFERMEDAD
CEREBRAL.- dr. F. antonio Bera Bautista
Psicólogo
PRIMERA PARTE:
Una persona que hace estallar por los aires un coche, bomba no es un antagonista, es un terrorista. Una persona que no le motiva nada, no es un indolente, es un depresivo.
Una persona que descuartiza a otra, no es un violento, es un psicópata. Un hombre que maltrata o asesina a su pareja no es un machista, es un asesino, un enfermo cerebral.
El calificativo de machista, etimológicamente,
históricamente, culturalmente, carece de significado punitivo. Según la RAE se trata de una actitud o manera de pensar de quien sostiene que el hombre es superior a la mujer o que desprecia los rasgos o comportamientos considerados tipicamente femeninos. Nada tiene que ver con malos tratos, violencia, agresividad, crimen, que se atribuye a los machistas. Todo lo contrario, históricamente, incluso culturalmente, el término machismo ha tenido un significado conductual afirmativo de rasgos sobresalientes masculinos, casi sinónimo de machote. Esto tiene una trascendental repercusión en la mente de un potencial maltratador o asesino que influye como eximente que otorgan las instituciones y el conjunto de la sociedad. Algo gravísimo. “que más da, si tan sólo se trata de una actuación que reinvindica lo que soy, he querido ser para mi y de cara a los demás: un machote. “Un machista”, que representa mi supremacía como hombre frente a la mujer, que me ha hecho sentir débil e
inferior para que quede constancia pues ¡a por ella!”.
“Si quieres que un hombre se convierta en alguien peligroso, primero hazlo sentir débil”
(Paterson).
¿Quienes han sancado el término “machismo” de
su contexto estimológico y significante social para referirse a hechos flagrantemente delictivos,
enfermizos y repugnantes?
No lo voy a contar yo. Basta que ustedes miren
a su alrededor y tendrán la respuesta. Una maniobra repleta de intereses ideológicos, de prejuicios e incluso de odio hacia una concepción integramente natural de la masculinidad y la femenidad. Además del modelo social prevalente y genuino de la familia tradicional. Es desde ahí de donde arranca gran parte de los estímulos que se están ejerciendo para que no pare de crecer (recientemente más de un 8%) el fenómeno de la
violencia contra las mujeres, para el asombro y la
impotencia de los responsables de combatirla sin
que ni por asomo se den cuenta que lo están pro-
moviendo.
Sorpende la manera amordazada, miedosa, sumisa y obediente que se acepta el calificativo para referirse al acto de un asesino como “crimen machista”, por el que se les llena la boca a todos los informativos, medios de comunicación, arrastrando hacer lo mismo a toda la sociedad, sin que absolutamente nadie muestre la valentía de cuestionarlo por el temor, el miedo a que se les echen encima.
Pues aquí teneís un valiente que sí lo cuestiona no
desde una opinión personal o subjetiva, sino desde LA EVIDENCIA CIENTÍFICA Y DESDE LA VERDAD.
Llevamos prácticamente toda la historia de la civilización en una cultura machista.
¿Qué hombre en el presente y en el pasado no ha
crecido y se ha educado en esa actitud?
¿O sea que todos los hombres hemos tenido una
educación explicitamente para ejercer la violencia
contra las mujeres?
Si alguien piensa que es así, entonces nuestra cultura es un fracaso, porque la inmensa mayoría de los hombres normales, educados en el machismo, incluídos los más heroicos y renombrados que han contribuido a la humanidad, decididamente, a la paz, a la salud, al bienestar, al arte, a la literatura, a la música, a la ciencia, no se caracterizan por ninguna formas de violencia contra las mujeres, aún siendo en uno u otro grado machistas.
Todo lo contrario, también los mejores capítulos
de las historia de la humanidad, están escritos por renombrados hombres machistas, a quienes se les debe hechos, obras inmensas, manifestaciones incuestionables, en todas las ramas del arte, de la literatura y de la ciencia, con infinita admiración y el más absoluto respeto a las cualidades y vir- tudes de la mujer hasta lo mayores extremos, no sólo de humanización, sino de endiosamiento y divinización.
¿O es que de repente se nos ha olvidado?
Por la presión de los modismos y sus injurias.
Pongamos que aceptamos el término “machismo”
como nos lo endosan, entonces si existieran hoy, podrían ser considerados, como mínimo, sospe-chosos o potenciales maltratadores, por la mayo-
ría de sus cualidades, personajes como:
mahatma Gandhi, Nelson Mandela, Albert Eins-
tein, Martin Luther king, etc. que pese se pronun-
ciaran a favor de la igualdad entre hombre y mu-
jeres, ¿se podría afirmar que no tenían una perso-
nalidad esencialmente machista? Por citar algun- nos ejemplos. Pues lo mismo le sucede a prácti-camente a todos los hombres de la sociedad.
Yo, usted, su padre, su hermano, sus amigos, sus
conocidos, su vecino, somos, por ser hombres,
potenciales maltratadores, violentos y asesinos.
Y si le asaltan algunas dudas, moléstese en darse
un paseo entre las multitudes de la manifestacio-
en del 8-M en Madrid y lea pancartas. Yo lo he
hecho.
Resumimos. Nos han hecho creer sí o sí que:
“Los jugadores de baloncesto son altos, todos
los altos son jugadores de baloncesto”.
SEGUNDA PARTE:
A continuación aportamos datos que ofrece la ciencia y que apoyan la afirmación del título de
este artículo.
Un estudio llevado a cabo por científicos españo-
les en la Universidad de Granada (E. Villar. La
Razón). La primera investigación del mundo que
compara como funciona el cerebro de los hom-
bres que han maltratado a su pareja o expareja en
comparación con otros delincuentes cuando son
expuestos a imágenes relacionadas con diferentes
tipo de violencia. Se trata de uno de los tres úni-
cos estudios que se han realizado en el mundo pa-
ra analizar el cerebro de los maltratadores a través
de Resonancia Magnética Funcional.
El trabajo ha revelado que los maltratadores en
comparación con otros delincuentes mostraron
una mayor activación en la Corteza Cingular
Anterior y Posterior y en la Corteza Prefrontal
Medial y una menor activación en la Corteza
Prefrontal Superior ante imágenes de violencia de
género, con respecto imágenes de contenido neu-
tro.
POR LO QUE EXISTE UN FUNCIONAMIEN-
TO CEREBRAL PROPIO EN MALTRATA-
DORES.
Cuyas patologías quedan borradas, sustituidas y
tapadas por el término maschista.
Estos hallazgos explican algunas de las alteracio-
nes psicológicas que describen a los maltrata- dores cuando se enfrentan a su compañera senti- mental. Problemas en la regulación emocional en
forma de obsesión sobre la pareja, miedo, ira o
rabia, miedo a ser abandonados, inestabilidad afectiva repentina e forma de aumento de ansie-
dad. Explica la Universidad de Granada.
Pregunto: ¿Tiene todo esto algo que ver con que
se sea o no machista?
Los datos que a continuación ofrecemos provie-
nen de las investigaciones del científico neurobió-
logo holandés Dick Swabb, publicados en su li-
bro “Somos nuestro Cerebro”. Datos que se aden-
tran a explicar más en detalle sobre cuáles son las
disfunciones que se producen en la alteración es-
tructural y funcional del cerebro de los maltrata-
dores que ha destacado las investigaciones de la
Universidad de Granada. Veamos con más clari-
dad la mentira y el engaño masivo al que se está
sometiendo a las instituciones, a los medios de comunicación y al conjunto de la sociedad sobre el tema que nos afecta.
Los hombres arrestados tras cometer actos de vio-
lencia o de violación, por ejemplo, mostraban unos niveles de testosteronas más elevados que los acusados por otros delitos.
Ya antes del nacimiento, los niños con
TRASTORNOS en la Glándula Suprarrenal, pro-
ducen muchas testosteronas y se mostrarán más
agresivos posteriormente. Causa que queda com-
pletamente borrada por el calificativo “machista”
como todas las que continuamos exponiendo.
Pequeñas variaciones en el gen de las proteínas
que metabolizan los neurotransmisores, pueden
provocar una mayor propensión a la agresividad
y a los asesinatos violentos.
Lo mismo que una menor actividad del neuro-
transmisor Serotonina va acompañada de una
mayor agresividad, impulsividad y conducta anti-
social.
La mala nutrición durante el embarazo, por el mal
funcionamiento de la placenta (que puede suceder
en mujeres de todos los niveles), puede aumentar
el riesgo de conducta agresiva y de trastorno de
personalidad antisocial. O el caso de una madre
que fuma durante el embarazo, puede provocar,
entre otros males, el trastorno de Déficit de Aten-
ción e Hiperactividad -TDAH- que va acompa-
ñado de comportamiento impulsivo, agresivo y
conflicto con la justicia.
Va quedando claro que la actitud o conducta agre-
siva que se produce en el contexto de las relacio-
nes de pareja, a la luz de todos estos datos, lo más
probable que su causa no sea por un supuesto
machismo, sino que queda programada en un es-
tadio precoz del desarrollo cerebral.
O sea que, los chicos son más agresivos que las
chicas, y eso es algo que se fija en el útero mater-
no para el resto de nuestra vida. Que en los casos
de maltratadores, al existir una determinada pato-
logía cerebral pues cuando se puede producir el
problema de la violencia contra la pareja.
La probabilidad de que se desarrolle un compor- tamiento descontrolado, agresivo o delincuente,
aumenta durante la pubertad por la subida de los
niveles de testosteronas y no exactamente por el
el efecto de un modo de educación del hombre, que a penas influirá en su modo de comportarse
en sus relaciones, si tiene disfunsiones neurobio-
lógicas.
Más. La Amigdala cerebral que está ubicada en la
parte anterior del lóbulo temporal, según el lugar
y modo en que se estimule puede inhibir o susci-
tar conductas agresivas.
También se encarga de facilitar la percepción del
significado social de expresiones faciales y ofre-
cer una reacción adecuada.
TERCERA PARTE:
En los asesinos, psicópatas y muy posiblemente en los llamados machistas, se han hallado funcio-
namiento anómalo en la amigdala cerebral y tam-
bien disfunciones en la corteza temporal.
Además también es muy probable que bajo este
calificativo se oculte la existencia de alteraciones
de las conexiones cerebrales que viabilizan neu-
robiológicamente el comportamiento moral.
Ello se demuestra si se desconectan esas conexio-
nes pertenecientes al circuito neuronal que tienen
que ver con la moral, mediante estimulación mag-
nética intracraneal, dirigida a la unión derecha en-
tre el lóbulo temporal y parietal, a los sujetos de
este experimento ya no les importará en lo más
mínimo que alguien actúe de mala fe o no.
Serán incapaces de identificarse con las intencio-
nes del otro, y no porque un determinado rol de
género lo dificulte o lo impida.
Si la Corteza Prefrontal no funciona bien, como hemos visto en las investigaciones del cerebro de los maltratadores de la Universidad de Granada,
que presentan una menor activación en la parte
medial y una mayor activación en la parte superior, de la Corteza Prefrontal, es eso lo que
contribuirá decididamente a que la persona no
se comporte correctamente dentro de la sociedad
y mucho menos en unas relaciones de pareja.
Además es una área clave para la expresión de la
personalidad y la toma de decisiones, que se ha
puesto en evidencia gracia a la realización de
intervenciones de lobotomía.
Así que un daño en esa área repercutirá necesa-
riamente en la capacidad para la empatía, compar-
tir sentimientos, la compasión, la ayuda al próji-
mo, que son esencia del comportamiento de la
moral humana.
No sólo la Corteza Prefrontal, sino otras áreas
cerebrales forman parte de las decisiones mora-
les que tanto se ha atribuído casi con exclusivi-
dad a la educación o a la religión y en el contex-
to de la temática en que estamos, al machismo,
como son el Septum, que se halla entre las cavi-
dades cerebrales, el Núcleo Accumbens y el Hi-
potálamo.
Pero justo en esta zona del cerebro, en la Corteza Prefrontal, se han identificado neuronas Espejo, que son la base neurobiológica de la empatía y que reaccionan a las señales sociales e inhiben el impulso egoísta. Actitudes y conductas estas que se atribuyen, no a estas causas, sino a un supuesto machismo.
Así que cualquier disfunción en esta dirección,
sentará la base y la causa de una actitud actitud
agresiva descontrolada.
De modo que si los responsables de la lucha de la
violencia contra las mujeres, que en realidad so-
mos todos, parten de un diagnóstico erróneo, de-
formado o perverso, lejos de combatir el proble-
ma lo estarán incentivando como en realidad su-
cede en la actualidad, convirtiéndose en colabo-
radores necesarios, involuntarios, llevando en sus
espaldas un “extintor de incendio”, que en vez de
espuma contiene gasolina. Escandaloso, ¿verdad?
Algunos hombres tienen niveles de testosteronas
más elevados que otros, que junto con cualquier
alteración en las áreas que hemos mencionado,
inclinará con una fuerza difícil de contener accio-
nes violentas. Si es en la Amigdala cerebral, ha-
rá que no se muestre la menor empatía hacia una
posible víctima, o si existiera un tumor en el Lóbulo Temporal que presione la Amigdala, fenó-
meno este que se ha visto en asesinos sanguina-
rios.
En caso de no existir ningunas de estas causas,
pero sí anomalías hormonales, como la segrega-
ción de Oxitocina, que actúa inhibiendo la Amig-
dala, que es el centro de la agresividad.
O bien basta con una pequeña mutación en los
componentes fundamentales del ADN del recep-
tor de la Vasopresina en el cerebro, para que un
hombre afectado tenga el doble de problemas
conyugales, y no por causa de un supuesto machismo que se haya generado por una educa-
ción errónea, sobrevalorandose así el ambiente
social después del nacimiento y no el químico
antes de nacer.
También un daño en la parte inferior de la Corte-
za Prefrontal, o sea que no sólo, como hemos di-
cho, una disfunción en la parte medial y superior, hace capaz a una persona de tomar decisiones muy frías e impersonales, puesto que no se ve
asaltado por sentimientos como la empatía, la
compasión, y no por causa precísamente de su
rol de género.
Darwin (1809-1882), en su autobiografía:
“Estoy de acuerdo completamente con la opinión
de Francis Galton (su primo) acerca de que la edu
cación y el entorno producen un pequeño efecto
sobre la mente de cualquiera y que la mayoría de
nuestras cualidades son innatas”.
Téngase en cuenta, por favor, que la banalización,
deformación y mentira en la que incurren las instituciones y que a su vez arrastran a los pensa-
sadores cobardes y al conjunto de la sociedad,
sobre esta problemática, es debido, además del
interés de determinados colectivos influyentes,
al espaldarazo a la verdad y a las abrumadoras
evidencias científicas, como las que hemos expuesto, de las tantas existentes.
Dijo nuestro brillante pensador José Ortega y
Gasset, que “desgraciado aquél que sostiene
posturas contrarias a la de su época”. Pues yo me
siento muy felíz de haber levantado el velo de tanta ignominia contra todos los hombres de bien,
de ahora y del pasado, que se dejaron hasta la
última gota de sudor y sangre por el heroísmo
de su espíritu de entrega y sacrificio por el bien de su familia y por el amor y el respeto in-
cuestionable hacia su pareja. Mi homenaje y gratitud a todos ellos, hombres sencillos, respe-
tuosos y trabajadores, entre los cuales seguro que se encuentra algún padre, algún abuelo, algún co-
nocido, algún familiar suyo. Lo mismo que a todos los intelectuales, científicos y artistas de
todas las generaciones, y que hoy, lejos de ser valorados o recordados por sus tantas virtudes, podrían ser considerados de forma humillante y
bochornosamente MACHISTAS.
GRACIAS POR VUESTRA ATENCIÓN.