domingo, 3 de septiembre de 2017

                   LA GRANDEZA HUMANISTA DE CARLOS  MARX.- 
                                   
                                                                                      Dr. F. Antonio Bera Bautista
                                                                                                      Psicólogo



"CUANDO MIRO A LOS HOMBRES
DESDE EL CIELO, SOY CRISTIANO,
CUANDO LOS MIRO DESDE LA TIERRA,
SOY MARXISTA." (Dr.F.Antonio Bera B.)



OS PRESENTO ESTE TRABAJO LABORIOSO, QUE HACE JUSTICIA HISTÓRICA AL´
"ÁNGEL DE LOS POBRES" DE LA TIERRA, FRENTE A LA DEMONIZACIÓN CRUEL
E INFAME QUE HA HECHO DE ÉL EL CAPITALISMO PERVERSO.-



Carlos marx, es el azote más poderoso y certero contra la codicia, el egoísmo depravado que tiene
a la humanidad sumergida entre los pantános ignominiosos de la pobreza.
El más grande defensor de los oprimidos de toda la tierra, no con palabrerías de hipócritas filántropos romanticoides, promotores de las "beneficencias", que tan sólo han buscado gloria para sí mismos, mientras que la mieria y la esclavitúd se multiplica en todos los rincones del mundo.

Sus ideas, su denuncia, su verdad, su lucha, tan sólo comparables, en profundidad y trascendencia,
con la de jesús en el Cristianismo, en el sentido práctico.
Después de ellos existe un antes y un después por los siglos de los siglos.
La obra cumbre de Carlos Marx, El Capital, (un tratado de economía, sociología, teoría política, de historia económica y modos de producción), como él mismo dijo: "ES UN OBÚS DIRIGIDO AL ESTÓMAGO DE LA CLASE CAPITALISTA".
Que le da justo allí donde más les duele a esos enemigos y verdugos de la humanidad.
Cuando concluyó esta obra maestra, decía:
"Dudo que nadie haya escrito tanto sobre el dinero teniendo tan poco".


¡Carlos Marx! ¡Todos los que lloran! ¡Todos los pobres de la tierra! ¡Todos los que se levantan día a día a ofrendar su vida a cambio de un sueldo mísero para mal vivir! ¡Todas las víctimas del saqueo capitalista! ¡Te llevan en lo más profundo de sus corazones!
En ellos resonará con un estruendo conmovedor, alguna vez, los ecos gloriosos de tu llamado a la lucha, "¡PROLETARIOS DE TODO EL MUNDO UNÍOS!"

Su hija Eleanor, a petición de sus amigos Austriacos (Erich Fromm, ''Marx y su concepto del hombre",), que todos los que le conocieron pudieron constatar, dijo de él:

''El ser más alegre y jubiloso que haya existido.
Un hombre rebosante de buen humor, cuya cálida
sonrisa era contagiosa e irresistible. Bondadoso, gentíl, generoso de los compañeros, algo que no dejaba de sorprender y divertir a quienes compartieron con él las principales características de Karl Marx, fueron su perdurable buen humor y su generosidad sin límites.
Fué siempre el más amistoso y bondadoso de los
hombres.
Su facultad para atraer a la gente, .
para hacerles sentir que estaba entregado a ellos, era maravillosa.
Cuando creía que alguien era realmente honesto, su paciencia era ilimitada.
Ninguna pregunta le parecía demasiado trivial y ningún argumento demasiado infantíl para una discusión seria.
Su tiempo y sus bastos conocimientos estaban siempre al servicio de cualquier hombre o mujer que se mostrara ansioso de aprender.

En su relación con los niños donde Marx era quizás más encantador. No ha habido compañero de juego más agradable para los niños.
Le relataba a sus hijas la ''historia del carpintero a 
quien mataron los ricos''. Diciendo una y otra vez:
''Después de todo podemos perdonar mucho al cristianismo porque nos enseñó el culto a los niños''.
Y el mismo Marx pudo haber dicho ''Dejád que los niños se acerquen a mi''.
Donde quiera que iba aparecían de alguna manera los niños. Si se sentaba en un banco de algún parque, se veía rodeado de un grupo de niños, que
entablaban la más amistosa e íntimas relaciones con aquél hombre corpulento de largas cabelleras y barba, con bondadosos ojos castaños.
Niños totalmente desconocidos se le acercaban, lo detenían en la calle.

Para los que estudian la naturaleza humana, no parecería extraño que este hombre que era tan gran luchador, fuera al mismo tiempo el más bondadoso
y gentíl de los hombres.
Un hombre leal y tierno, un bálsamo para los preocupados y los aflijidos . Un hombre en todo y por todo como no espero hallar otro semejante''.

Todo el pensamiento de Carlos Marx está basado en su preocupación por el desarrollo de las cualidades esenciales del ser humano.
El representa el florecimiento del humanismo occidental, de una honda preocupación por el hombre y su futuro.
Es una de las figuras más influyente en la historia de la humanidad, y el que más en el terreno sociopolítico y económico. No es una arenga personal, puesto que, en 1999 una encuesta de la BBC lo sitúa como el mayor pensador del milenio, por personas de todo el mundo.

Decía que el capitalismo es el poder inhumano que lo domina todo, y que el dinero, en cuanto tiene la propiedad de comprarlo todo, de apropiarse de todos los objetos, es pues, el objeto por excelencia. Y que el capital nace goteando sangre y porquerías de piés a cabeza, por todos los poros.
Que "detrás de cada fortuna hay un gran crímen". Como decía Augier, "El dinero viene al mundo con manchas de sangre en una mejilla". El medio y el poder externo universal para transformar las representaciones en realidad.
La omnipotencia del dinero.
Que la devaluación del mundo humano aumenta en relación directa con el incremento del valor del mundo de las cosas. Haciéndose más poderoso el mundo de los objetos que el hombre crea frente a sí mismo. Provocando que su vida no le pertenezca ya a él sino al objeto. La vida que le dá al objeto como una fuerza ajena y hostíl. El hombre perdido para sí mismo.



Su principal finalidad era la emancipación espiritual del hombre, su liberación de las cadenas del determinismo económico, el encuentro de una unidad y armonía con sus seres junto con la naturaleza.
Estaba de acuerdo con Kant de que el hombre debe ser un fín en sí mismo y nunca un medio para realizar ese fin.
Que el hombre sea el verdadero dueño de su propia vida, que haga de su vida su principal pasión, en vez de que ésta fuera la producción de los medios para poder vivir.

Que el hombre se vea libre de la pobreza económica y espiritual. La emancipación de la clase trabajadora, en la que el hombre deje de ser un monstruo político, para convertirse en un ser humano plenamente desarrollado.
Su devoción: La causa de los trabajadores.
Algunas de sus máximas favoritas que reflejan su talante humano eran: ''Trabajar por el bién de la humanidad'', ''Soy ciudadano del mundo'', ''Nada humano me es ajeno'', ''Admiro la justicia histórica, doy a cada uno lo suyo'', ''Hay que dudar de todo''. Sobre el amor decía:
''Si no eres capáz mediante la manifestación de tí mismo como hombre amante, de convertirte en persona amada, tu amor es impotente y una desgracia''.

Así que Carlos Marx era un humanista completo.
Era uno de esos hombres que pueden ser al mismo tiempo grandes figuras de la ciencia y de la vida pública (P. Lafargue).
Se emocionaba profundamente ante los sufrimientos de la clase trabajadora y sontenía que: ''CUALQUIER HOMBRE NO DEFORMADO, LIBRE DE INFLUENCIA DE INTERESES PRIVADOS Y NO CEGADO POR LOS PREJUICIOS DE CLASE, DEBERÍA LLEGAR NECESARIAMENTE A LA MISMA CONCLUSIÓN''. 
Así que, el Marxismo es una corriente del pensamiento humano. Tan sólo es en el humanismo marxista donde la pobreza del hombre adquiere un sentido genuinamente humano y por tanto social.
Decía que todo lo que el trabajo quita en forma de vida y de humanidad lo devuelve en forma de dinero y pobrezas. Y que aún en el caso de aumento de salario, no sería más que una mejor remuneración de los esclavos y no devolvería, ni al trabajador ni a su trabajo su significado y valor humano.
Para él, Spinoza, Goethe y Hegel, el hombre en el
mundo social reinante, vive sólo en tanto que es productivo. En tanto es pasivo y receptivo no es nada. Está muerto.
Por ello, el objetivo de Marx era liberar al hombre de la presión de las necesidades básicas, para que
pueda ser plenamente humano. Y que la vivienda del pobre deje de ser una morada hostíl que sólo se le entrega a cambio de sangre y sudor, la casa de otra persona, de un extraño que le acecha cada día
para desahuciarlo si no paga.

Carlos Marx estudia al hombre y la historia partiendo del hombre real, del día a día, de las condiciones económicas y sociales bajo las cuales tiene que vivir. Es justo en este punto desde el que
se levanta su extraordinaria singularidad con respecto a todos los grandes pensadores que les precedieron en la filosofía y en la ciencia política y económica, que iremos citando los más importantes a los que Marx estudió y resaltando algunas de las respectivas ideas que influyeron en él.
Su filosofía no es un idealismo, ni tan sólo un materialismo, es una síntesis humanista.
Con su pensamiento apegado a la ralidad práctica decía que no es la conciencia del hombre la que determina su ser, sino por el contrario, es el ser social lo que determina su conciencia, puesto que son las circunstancias las que hacen al hombre y el hombre a sus circunstancias. A este respecto nos encontramos con Robert Owen, Galés, impulsor del movimiento Obrero Británico (1751-1858),
que tambíen dijo que las condiciones de vida determinan la suerte del indivíduo, pero rechazaba la revolución y la lucha de clase, porque confiaba en la razón para que a los trabajadores se les hicieran concesiones y en la fraternidad. Unas consideraciones que a Marx le parecían acertada-
mente, una utopía.



Su humanismo (para Paul Tillich también), es un movimiento de resistencia contra la destrucción del amor en la realidad social. Una concepción de la sociedad en la que el interés material deje de ser dominante, el interés por el dinero y las ganancias, y que ésta no se convierta tan sólo en un lugar de producción y consumo.
Reduciéndose la libertad personal al valor de cambio y arrancando a las relaciones familiares su velo sentimental y emotivo, para convertirla en meras relaciones dinerarias, y sus miembros obligados a venderse por piezas como cualquier otra mercancía. En cuyos contratos de trabajo, en el acto, se les hace entrega de sus certificados de pobrezas. El obrero, el trabajador, se convierte en indigente, y la indigencia creciendo, a su vez, más rápidamente que la población y la riqueza, y ésta acomulándose en manos de particulares, sometiendo a la sociedad entera a su modo de apropiación. Para así, sólo apelar a la "filantropía de los corazones" y a los bolsillos de los saqueadores y sus efectos milagrosos, a los "mejoradores" de semejante situación. Forjándose un mundo a imágen y semejanza de la burguesía y el capitalismo más atróz, frente al cual los proletarios no tienen otras cosas que perder que sus cadenas y un mundo que ganar. 


El socialismo para Carlos Marx, núnca fué, como tal, la realización de la vida, sino la condición de esa realización. Una forma racional y desajenada de la sociedad, de la libertad y la creatividad humana. Y que las verdaderas necesidades son aquellas cuyas satisfacción es necesaria para la realización de su esencia como ser humano.
Que sólo sería posible cuando la producción sirva al hombre y el capital deje de crear y explotar las necesidades falsas del hombre, para apropiarse de su vida saqueándolo todo y crear un reguero de miserias y pobrezas por la concentración de éste y las riquezas en tan sólo pocas manos.
Dijo, el sistema de economía burguesa lo consideraré en este orden: Capital, propiedad territorial, trabajo asalariado, Estado, comercio exterior, mercado mundial. Y él pretendía revolucionar la base de todas las relaciones de producción. Para que "disminuyan las fortunas y los infortunios de los seres humanos" (citando él esta frase de un economista inglés).

La biblioteca de Marx contenía más de mil volúmenes, cuidadosamente seleccionados.
Decía: "Los libros son mis esclavos y deben servirme según mi voluntad".
Su capacidad intelectual y bagaje cultural eran asombrosas. Pocos saben que fué matemático y desarrolló una obra de cálculo infinitesimal, de gran valor, según los expertos. Su cerebro era como un guerrero acampado, listo para lanzarse a cualquier esfera del pensamiento, una mente de soprendente vigor y saber superior. Veamos:
Era un gran lector de novelas y prefería las del s.XVIII, especialmente la de Tom Jones de Fielding, novela picaresca, considerada una de las mejores novelas de la literatura inglesa, publicada en 1749. Trata de la lucha de Tom Jones por conseguir recuperar su legítima herencia.

Gejorg wilhelm Friedrich Hegel, (1770-1831), filósofo alemán. Uno de los preferidos de Marx, sobre todo en su juventúd. De él tomó el método del pensamiento dialéctico. Dialéctica en Hegel: una progresión en la que cada movimiento sucesivo surge como solución de las contradicciones inherentes al movimiento anterior. Decía en su filosofía, y eso sí que atrajo a Marx: "todo lo que es real es racional y todo lo racional es real"
Acuñó el concepto enejenación y que Marx lo aplicó al contexto del trabajo. Decía que la vida humana, el hombre, equivale a la conciencia de sí, y toda enajenación de la vida humana no es más que la enajenación de la conciencia de sí. Y que la conciencia no es más que ser consciente.
Consideraba el trabajo como un acto en el que el hombre se crea a sí mismo.
Pero a diferencia de Hegel, Marx se pregunta y contesta en sus manuscritos de 1844, ¿en qué consiste, entonces, la enajenación del trabajo?
Primeramente en que el trabajo es externo al trabajador, es decir, no pertenece a su ser,  que en su trabajo, el trabajador no se afirma, sino que se niega. No se siente felíz, sino desgraciado, no desarrolla su libre energía física y espiritual, sino que mortifica su cuerpo y arruina su espíritu. Por eso el trabajador sólo se siente en sí fuera del trabajo, y en el trabajo fuera de sí.

Marx, estudiando a Charles Fourier, filósofo francés,(1772-1837), quien denunció la explotación de que eran objeto los obreros y la desigualdad social. Pero no estaba de acuerdo con respuestas revolucionarias, a diferencia de marx, quien consideraba que es en la práctica revolucionaria donde el hombre tiene que demostrar la realidad y el poderío, y no en la formación de nubes teóricas.

william shakespeare, dramaturgo inglés universal (1564-1616), por el que marx sentía gran admiración, porque personificaba mejor que nadie las debilidades humanas. Decía sobre el dinero: "Es la divinidad visible, la prostituta universal entre los hombres y las naciones". Marx, aborrecía por su parte, dos debilidades fundamentalmente, su idea de la desgracia: la sumisión. Y el vicio que más detestaba: el servilismo.

Su respeto por Shakespeare era ilimitado.
Toda su familia rendía un verdadero culto al dramaturgo inglés. Sus hijas sabían muchas de sus obras de memoria.
La fé de Marx  en la razón y en el progreso humano eran inconmensurables, frente a la devaluación del indivíduo por las dos únicas fuentes posibles:
La avaricia y la guerra entre ávaros, que convierten al trabajador en una mercancía, que cada vez más pobre se vuelve su vida interior y menos se pertenece a sí mismo, sino a una fuerza ajena y hostíl que lo va devorando.
Que el trabajo produce, ciertamente maravillas para los ricos, pero produce privaciones para el trabajador.
Que en el trabajo no se pertenece a sí mismo, sino a otra persona, y por ello el  hombre se enajena (concepto nuclear en todo el humanismo marxista). Marx suponía que la enajenación del trabajo alcanza su cima en la sociedad capitalista y que la clase trabajadora en la más enajenada, y que la propiedad privada es el resultado necesario del trabajo enajenado.

 El no pretendía la abolición del sistema de propiedad privada en general, sino la abolición de propiedad privada burgués, que corrompe las instituciones u otros mecanismos legales para apropiarse de la propiedad de los trabajadores.

 Así que, protesta contra la enajenación la encontramos en Marx, kierkergaard (existencialista) y Nietzsche. No siendo el trabajo
 una necesidad, sino el medio para satisfacer otras necesidades, por lo que tan pronto no haya obligación, es evitado como la plaga, que implica sacrificio y martirio, y si esta actividad es un tormento para el trabajador, debe ser un goce y un placer para otro.

Otro autor que estudió Marx fué Ludwig Feuerbach, filósofo alemán (1804-1872), promotor de un materialismo crítico, que dijo, de acuerdo con Marx, que "Dios no crea al hombre, sino que es el hombre quien crea a Dios". Entonces el hombre se enajena. Pero Marx afirmó que donde el hombre se enajena es en el trabajo. Concibe al ser humano sólo como "objeto sensible" y no como diría Marx, "actividad  sensible", en su conexión social dada,  en sus condiciones de vida existentes, que hacen de los hombres lo que son. Por lo que Feuerbach, según Marx, se queda en una idea abstracta del ser humano.

Respecto a Honoré Balsac, (Novelista Francés, 1799-1850), representante de la llamada novela realista del s.XIX, considerado como unos de los fundadores del realismo en la literatura Europea, influyó en Marx y Engels precísamente por su visión realista de la actividad social. En "La comedia humana" escribió: "El cristianismo, sobre todo el Catolicismo, siendo un sistema completo para la represión de las tendencias depravadas del hombre, es el elemento más poderoso del orden social". Si, le atrajo a Marx, su visión de una sociedad en la que la clase, el dinero y la ambición personal son los actores claves. Engels, amigo íntimo y colaborador de Marx, escribió: "He aprendido más de Balsac que de todos los historiadores profesionales, economistas y estadísticos juntos".
Marx situaba a Balsac y Cervantes por encima de todos los novelistas.
Admiraba tanto a Balsac que quería escribir una crítica de su obra "La Comedia Humana".

De William Cobet, (1763-1835), periodista inglés, miembro del parlamento, su preocupación por la pobreza de los trabajadores agrícolas y su ataque implacable a la burocracia. Pero Marx ahondó más, que el bienestar de la clase dueña de los medios de producción era a expensas del trabajo, la ignorancia, el exceso de trabajo, los bajos salarios de los trabajadores.

Goethe, (1749-1832), dramaturgo, filósofo y poeta alemán, junto con Heine los citaba con frecuencia en sus conversaciones.
La esencia de la historia es para él la lucha de la profunda individualidad y de su necesidad de libertad . Decía que "el hombre se conoce a sí mismo sólo en tanto que  conoce el mundo".
En su Fausto: "Ni la posesión ni el poder, pueden realizar el deseo del hombre de encontrarle un sentido a la vida".
Para Marx la esencia de la historia, el motor de la historia es el sistema de producción. A diferencia de Goethe, consideraba que la esencia de la historia, el motor de la historia es el sistema productivo, la fuerza de producción y las relaciones comerciales. 



Heinrich Heine, (1797-1856), poeta alemán y crítico literatario, por sus opiniones políticas radicales y llevaron a que muchas de sus obras fueran prohibidas por las autoridades alemanas. Pasó 25 años de su vida como expatriado en Paris.

Robert Burns, (1797-1856), poeta escocés, considerado como el poeta nacional de escocia. Fué una fuente de inspiración para los fundadores del liberalismo y el socialismo.
Dante y Robert Burns, se contaban entre los poetas favoritos de Marx y escuchaba con gran placer a sus hijas, cuando éstas recitaban o contaban sátiras y baladas del poeta escocés.

Dante Alighieri, (1265-1321), poeta italiano, Florencia, de la baja edad media. Por su conocida representaciones del infierno, que posiblemente contribuyó a la frase con la que Marx cierra su libro "La Ideología Alemana":
"A la entrada del infierno, tiene que colocarse el cartel: conviene dejar aquí todo recelo y que muera toda clase de cobardía".

Otros novelistas del siglo XVIII y XIX, que dejaron sus huellas sobre Marx son, Henry Fielding, Paul kock, Charles Lever, Walter Scott, Alejandro Dumas, Paul Kautky, destacado teórico del Marxismo ortodoxo, simultáneamente. Llegó a visitar a Marx y a Engels en inglaterra.

De los pensadores de la antigua Grecia, destacamos tres que influyeron en el pensamiento de Marx:

Esquilo, (525 a.c.), es considerado el primer gran representante de la tragedia griega.
El sufrimiento humano es el tema principal en el teatro esquileo. Marx lo leía en el original griego, tenía un talento extraordinario para los idiomas, y dominaba las principales lenguas europeas incluido el ruso.

A Esquirlo, lo consideraba junto con Shakespeare, como los más grandes genios dramáticos que hubiera producido la humanidad.

Epicuro, (341 a.c.), quien decía que "la filosofía debe ser un conocimiento al servicio de la vida de los hombres y que el conocimiento por sí mismo no tiene ninguna utilidad si no se emplea en la búsqueda de la felicidad". "La muerte es el fín del cuerpo y del alma y por lo tanto no debe ser temida"
Tenía una visión materialista y atomista de la realidad.

Demócrito, ( s. IV-V a.c.). Negaba a Dios y presentaba la materia integrada por átomos. Se convirtió en el primer ateo, en el primer materialista (atomista).
Hasta aquí un apretadísimo resúmen del contexto cultural, intelectual- histórico de Carlos Marx, que nos permite situar su figura en el "podium" de los grandes de la humanidad.
Dijo: "Los filósofos sólo han interpretado diferentemente el mundo, se trata de cambiarlo o de transformarlo". Dejarse de charlatanería filosóficas. Que a ninguno de los filósofos alemanes se le ha ocurrido preguntar por la relación de la filosofía alemana con la realidad alemana, por la relación de su crítica con su entorno natural.
Marx enfoca su pensamiento filosófico en lo que los indivíduos son en dependencia de las condiciones materiales de producción. Que al producir su subsistencia, los seres humanos producen indirectamente su vida material misma. Y ello implica un determinado modo de exteriorizar su vida, un determinado modo de vivir, y tal como los individuos exteriorizan su vida así son. Es el modo de producción del hombre lo que determina sus pensamientos y deseos.
A este respecto cita a Montequiu: "Las instituciones forman a los hombres".



George Lukács, (1885-1971), filósofo marxista húngaro, fué el primero en revivir el humanismo de Marx, y Lenin, el primer teórico que intentó desarrollar el pensamiento de Marx en la práctica, consideraba como Marx, la práctica como unión concreta entre el pensamiento y la realidad.
Acusa a la filosofía de ser contemplativa e incapáz de integrar el cambio como fuerza histórica concreta.
Por ello Marx decía que al hablar del trabajo se refería directamente a la humanidad misma.

Veía horrorizado el hecho de que: "No tienes trabajo, no recibe salario, y como sólo existes como trabajador y no como ser humano, puede dejarte enterrar, morir de hambre".
Por lo que los seres humanos se han formado siempre, hasta ahora, ideas falsas acerca de sí mismos, de lo que son o deberían de ser.


Defendía un humanismo plenamente desarrollado y naturalista, como sistema de solución definitiva del antagonismo del hombre y el hombre, una verdadera solución del conflicto entre la existencia y la esencia, entre la libertad y la necesidad, entre el indivíduo y la especie. Donde la cantidad de dinero no se convierta, cada vez más, en la única cualidad importante. Que las personas  sean seres independientes, y éstas son independientes si son dueñas de sí mismas y sólo es dueño de sí mismo cuando su existencia se debe a sí mismo.

En el modelo de sociedad capitalista que combatía Marx, el hombre tiene una necesidad creciente de dinero, del dinero como poder de todos los poderes, para tomar posesión del ser hostíl y establecer sobre los demás un poder ajeno, para encontrar así una satisfacción de su propia necesidad egoísta y convertir el exceso y la inmoderación en verdadera norma, junto con la explotación universal de la vida humana, convirtiéndola en servidumbre a los apetitos más depravados, antinaturales, perversos o imaginativos. Cuya necesidad crece con el poder creciente del dinero y por tanto la horda de deshumanización.


Algunos extractos del discurso de su íntimo amigo y colaborador Friederick Engels en el funeral de Karl Marx. Pronunció en inglés las siguientes palabras:

"El 14 de marzo, a las tres menos cuarto de la tarde, el más grande de los pensadores vivientes dejó de pensar. Lo habíamos dejado solo a penas dos minutos y, cuando regresamos, lo encontramos en su sillón, donde se había dormido apaciblemente pero para siempre. Una pérdida inconmensurable sufre el proletariado militante de Europa y los Estados Unidos y la ciencia histórica, con la muerte de este hombre. El vacío dejado por la partida de este espíritu superior, pronto se hará sentir. Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana. 
Pero no es todo, Marx descubrió también la ley particular del movimiento que rige el modo de producción capitalista en la actualidad y la sociedad burguesa que ha creado ese modo de producción. El descubrimiento de la plusvalía hizo luz sobre el problema, cuya solución todos los investigaciones previas, de economistas burgueses y críticos socialistas, habían estado buscando en la oscuridad.
La ciencia era para Marx una fuerza históricamente dinámica, revolucionaria. Investigó en muchos campos, en ninguno superficialmente.
Experimentaba otro tipo de goce cuando el descubrimiento suponía cambios revolucionarios en la industria y en el desarrollo histórico general.
Porque Marx era antes que nada un revolucionario.

Su misión real en la vida era contribuir, de una u otra manera a la supresión de la sociedad capitalista y las instituciones estatales que éste había producido. Contribuir a la liberación del proletariado moderno, al que él fué el primero en hacer tomar conciencia de su propia situación y de sus necesidades. Conciencia de las condiciones para su enmancipación. La lucha era su elemento.
Y luchó con una pasión, una tenacidad y un éxito tales, como pocos podrán rivalizar.

Marx fué el hombre más odiado y calumniado de su tiempo .
Los gobernantes absolutistas y republicanos lo deportaron de sus territorios.
Los burgueses y conservadores o ultrademocráticos, compitieron entre ellos acomulando infamias contra él.
Todo lo hizo a un lado como si se tratara de tela araña, ignorándolo, respondiendo sólo cuando se veía obligado por una extrema necesidad. Y murió amado, reverenciado y llorado por millones de camaradas revolucionarios de las minas de siberia a california, y en todas partes de Europa y los Estados Unidos y me atrevo a afirmar que, aúnque tuvo muchos opositores, no tuvo un solo enemigo personal.
Su nombre perdurará a través de los siglos lo mismo que su obra".

Para concluir, le voy a decir a Ud. una cosa, sépala o no la sepa, sea o no consciente de ella, que:

En medio de su cansancio, de sus sufrimientos, de sus lágrimas, de sus quejas de no haber vivido a penas, de no haber tenido todo el tiempo necesario para disfrutar de su familia, de sus hijos, de su pareja, de hacer todo aquello que deseaba, o quizás de haber arruinado su salud, de no haber amado lo suficiente o con la calidad deseada, todo ello a causa de las fauces de un gran monstruo, que le puso por delante y como condición de vivir la sociedad capitalista y el trabajo explotador y enajenante...allí en medio de todas esas derivas del imperio de la codicia, le ha acompañado en el silencio de su impotencia, la inmensidad del alma de Carlos Marx.
                                  
                                                                                                          FUENTES BIBLIOGRAFICAS:
                                     
                                                                                                          "Marx y su Concepto del Hombre"
                                                                                                          Eric Fromm.
                                                                                                          
                                                                                                          "El Capital"
                                                                                             
                                                                                                          "El Manifiesto comunista"

                                                                                                          "La Ideología Alemana y otros
                                                                                                          Manuscritos filosóficos"

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Sociopatía del Capitalismo.
                                                                                                       

























 


       





lunes, 26 de junio de 2017

                                                        ¿Y TÚ QUE MIRAS?
                                         (Entre las luces de F.G. Lorca)                         Dr. F.Antonio Bera Bautista
                                                                                                                                                                                  Psicólogo

                                                                                                                                

¿Cómo estás aquí? ¿Quién te introdujo en esta selva
suprema de las almas?
Escucha la voz del espíritu puro, tus ojos no se deten-
gan en las vaguedades y tu corazón se convierta en
clavel rojo.
Acércate y aspira el aroma del amor y la santidad
humanizante, que al caer en tu corazón, atravesado 
por puñales de amapolas, será bálsamo de consuelo.

¿Qué mano te hizo salir de la nada para dejarte caer
en este pozo de angustias, amarguras y mentiras?
Y ahora que estás aquí, ¿qué miras? ¿a la crueldad
como reina del mundo?
Cuales sean las cosas donde se pose tu mirada, no
trates de ver lo que núnca verias sin la ayuda de un
espìritu de grandeza, quien levanta tu carga de infe-
licidad como plumas al viento, poderosa luz de sol
naciente que se pone sobre los horizontes y todo es
de rosa, de ámbar, de oro, de plata.

Mira como un poderoso átomo, que se mueve como
partícula irresistible al mal, con un brío fiero impulsado
por la mano que todo lo puede y te hace atravesar las
nubes negras de la melancolías, sin despegar la vista
del fondo del cielo blanco azulado, con ese poder que
te viene del infinito, porque del infinito saliste, de esa
fuente desconocida, misericordia de misericordia, que
te envuelve en su santa luz, para liberarte del amasijo
de tristezas en las que vivas.

Mira allí, hacia ese lado, con verdadero amor y bea-
titúd, con ojos de cirios, con un alma poseída por
la luz de la fé, no hacia el mundo de la locura y sin
razón, donde impera como norma la crueldad y mi-
llones de moscas tienen su vivienda.
No te estremecerás de miedo alguno, sino como rosa
de suavidad transparente, que tiembla serena entre
el ramaje, que se abre con infinita tranquilidad, con
un corazón aristocrático que sabe sufrir con mages-
tad sentimental su calvario desconocido.
Porque quienes saben salir del dolor son los que
están preparados para la plenitúd.

Si miras inclinando tu frente hacia el suelo, porque
hayas aspirado el vaso de hiel del desengaño, tu
espíritu será reo de lo inútil y espantoso, abatida
tu cabeza, y tu cuerpo carne de martirio, con hálito
de pesadumbre y de pena eterna.

Mira muy alto, hacia lo grande y genial, deja que tu
mirada se pierda más allá de las estrellas, porque de
los desconsolados es el reino de las amarguras.
Como si una ráfaga de aire cálido y perfumado 
levantara tu frente, y cual soplo divino, libera tu mira-
da de los abismos sangrientos y te yergue hacia el
infinito con ojos de castidad, llenándote de gracia
celestial.
Envuelto en su manto de esplendor, mirarás las
penas como el cantar de romanzas febriles y a los
ruiseñores como flautas divinas.
Verás brotar del altar del infinito los místicos lirios
con sus poemas de colores, movidos por el aire
que se llena de Chopin y de Bethoven.

Aparta la vista de los jardines envenenados, de
donde salen música hechas con notas de sangre
y corazón herido, movidos por brisas juguetonas
de negrísimos cabellos.
Mira hacia allá arriba, con alma mística, sintiendo
la quietúd bienhechora del bién, sin detenerte en
misterios insondables, ni en el porvenir como enig-
ma indescifrable, ni en un Dios de carne y hueso
con cólera y con venganza, sino en ese gran conso-
lador de los hombres que fué crucificado y que hace
descargar tu alma en la belleza de su dolor principal.

Hacia los horizontes de los mares de luna, donde
navegan arcas de oro y de pedrerías, por donde andu-
vo el vaporoso y místico nazareno, galileo de luz,
con toda su espiritualidad y grandeza, llenándo los
mares de poesía. No hacia las pequeñeces abruma-
doras, las desilusiones, las miserias.
Si miras la luna llena, no veas en ella un entrecejo
de dolor, sino su sonrisa inefable, de la que brota
un cántico épico que te hace fuerte e invencible
frente a los actos imbéciles.

Posa tus piés firmes en el solitario jardín de los
sueños y miras a los alelhíes , las lilas, las cam-
panillas y las celindras,  como mueven sus petali-
llos mientras suenan las melodías tristes de 
Mendelsshon, el es tu sagrario de pasiones, gran-
diosa catedral para tus bellísimos pecados.
Alli suenan las sinfonías de un religioso recogi-
miento que te invita a la meditación de los supremo.

Tu mirada con la suavidad de una rosa transpa-
rente, se pasea por los albores divinos del crespús-
culo, de donde llega un aire cálido y perfumado
de flores extrañas de palacios encantados.
Ojos que miran convencidos por azucenas que
bordean lagos de manantiales, todas las maravillas
de lo desconocido, ungiendo las cosas de castidad,
con un espíritu que se encuentra frente a frente
con lo inmutable.
Y si lloras, sólo el alma mira y comprende la dul-
zura de las lágrimas y el encanto de la hermandad
por donde desfilan los amaneceres de las noches
de plenilunio, que adormecido escuchabas las
canciones durmientes que llenan tu cielo de estre-
llas y miel espiritual.

Y junto a tí Venus abre sus ojos inefables para ver
las cabalgatas fastuosas de silenciosas y durmientes
madrugadas, en las que se escuchan los ecos de 
las liras del consuelo.
Mirando así, brota el david y la monalisa de ensueños
que llevas dentro, la gallardía ante el fusíl de la
sociedad aterradora.
Con el alma de la grandeza escénica de un santo
medieval, miras hacia lo lejos, hacia lo más alto,
porque lo más grande de tí no es en la tierra.

Entonces, dime, ¿Qué miras? ¿la leprosía social?
¿las desilusiones? ¿las miserias? ¿las carnes de
mentiras? ¿las calles llenas de melancolías y de
música callada?que gimen entre gritos feroces
en los abismos sangrientos de los que no se sale
nunca. Puesto que el sufrimiento es un estado
inevitable del que se puede salir no solo con la
voluntad, sino con la mirada atenta hacia la
aurora suprema del porvenir.

y si lo tuyo es rezar, no lo hagas por miedo, 
sino por amor, con un alma poseída por la luz
de la fé, que mariposas de flores de primavera
recogerán tu oración y la ofrendarán a Dios.
No con esa rancia religiosidad dolorosa que
promete alegrías y castigos, de eterna teatrali-
dad, donde se esconden los perversos y sacrí-
legos
La vida como visión trágica y angustiosa, mar-
chita el alma y la llena de muerte y no te dejas
abismarte en lo que llevas dentro de imposible
que hacen se abran las flores exóticas, estrellas
de inspiración, que te alzarán victorioso con la
altivéz de un león herido, cuando las sombras
envuelvan tu corazón.

¿Qué miras? ¿a los dorados ídolos que tienen por
corazón la venganza y por pensamiento la hipo-
resía? ¿a los abanderados del odio y la mentira?
Ellos son las agujas de fuego que se clavan en tu
pecho, que levantan su poder para el martirio y
con tu trabajo, la opulencia, en su incontenible
erial de avaricias. 
No seas tú siempre el débil y el gimiente, mirando
la trama ridícula de la sociedad, caminando sin
rumbo, sin ideas, sin unión espiritual, con bordados
de flores de pena.
Como el buen Sócrate al morir, haciendo una li-
bación de cicuta en honor a los dioses, después
de haber dado por seguro aquellas peregrinas
invenciones de Tártaro y los ríos de las almas.

Mira con  espíritu de redención que abre tus 
ojos hacia la luz de la verdad, resplandor precioso,
camino sin fín lleno de lagos insondables, del que
huyen precipitadamente las sombras. Y rosas
enamoradas se deshojarán sobre tí mientras pi-
sas alfombras y te cubren tapices de palacios.
Porque hay miradas de las más desgarradoras
torturas y miradas con visión de rosas y diamantes.

Alma blanca, alma mística, serénate, mira ya el
terrible letargo donde estás, mira entre andares
rítmicos y magestuosos hacia los jardines que se
llenan de Hayden y verás a las ninfas y sirenas
danzando en la fiesta del amor y a cupido sentado
en una rama de coral.

Y mirando desde el misterio consolador del silencio,
en un recogimiento lleno de piedad, escuchando
el tintineo de los labios de tus labios el cantar de los
cantares, los acordes de un piano perdido en la
sombra y a los grillos como trémolos de violines de
la orquesta de la naturaleza, bajo un cielo de oro y
de seda, porque el silencio tiene su música y el so-
nido, la esencia del silencio.

Entonces mirarás al mundo con un corazón generoso,
con diamantes en los ojos dirigidos hacia la eternidad,
y no al suelo con vidriosa convulsión o a la tierra que
parió tu dolor.
La fuerte caricia de un sol de fuego levanta tu mirada
mortesina del mundo de las pequeñeses y de los
hombres prostituidos que tienen por norma la lujuria
y la maldad, ruines engendros, murciélagos con 
visión diabólica.
Pero tú, con aire de eterno galán enamorado, con
una grandeza sin límites, vas entre acordes mages-
tuosos que lo llenan todo, entonando canciones de
fuego, tu mirada, como relámpago sobre nubes
negras, hacia donde se esconde la arcadia felíz y
se pierde el rostro de tus enemigos, de los fantas
mas de amarguras, de la miseria moral que no se
detiene.
LLeno de gracia celestial, con el alma fuerte y 
elevada, llegará el reposo de tus ojos en los días
calmados y dulces, durante la fiesta santa de la
compasión.

Entonces, dime, ¿tú que miras? ¿las negruras del
caos?  Aparta tu mirada de la eterna muchedumbre
de la inconsciencia que danzan como locos entre
incongruencias y maldades, donde crecen las flores
de trapo, almas de oscuridad e ignorancia que ocul-
tan las liras del dolor y donde las arañas tienden su
palacio de ilusión, para que en cada sol que trans-
curre se desmorone la esperanza, porque la vida se
ofrece como una continua cadena de dolores y amores,
fantasmas de amarguras, de hastíos, de podredumbres
flotando en las aguas de la verdad, respiraciones
temblorosas de vidas subterráneas, espíritus naufra-
gando en los mares venenosos de la sociedad, de-
siertos donde mueren las ideas grandes, se marchita
el alma y se apaga la vida.

Pero tú, como Ulises que se tapó los ojos del alma
para no caer en la tentación de las hadas del mal,
mira al cielo y los horizontes dorados, de donde 
caen las tibias perlas de la vida, que te llenan de
ternura y luz interior. Entonando cánticos sublimes
al honor, a la bondad, a la honrradéz, que hacen 
sonar en los confines de la eternidad la lira de 
Hermes, la flauta de Atenea, la cítara de Apolo.

Tú, con la magestad de un trovador divino, llevas
entre sus manos las espadas de la justicia y la
templanza. Tus ojos de ágata y rubíes apartados
de los gritos infernales, del sonar de sables y 
tambores, para posarse en lagos de claveles.
Y como campanas de iglesias que llaman al rosario,
acudes con la mirada resplandeciente de gloria y
de virtud, abierta la flor preciosa de tu corazón
hacia una incomprensible tranquilidad, porque
has sido recibido como un ángel más en la dicha
del infinito.

Gracias por vuestra atención.                                                                   Artículos afines a este:
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viernes, 21 de abril de 2017

                               ¿QUIÉN MANDA EN SU CABEZA ?
                                        (INVESTIGACIONES EN NEUROBIOLOGÍA)
                                                                                                 Dr. F. Antonio Bera Bautista
                                                                                                                 Psicólogo



La determinación de lo que es real, ha sido motivo
de análisis y debate durante toda la historia de la
humanidad.
Es nuestro cerebro quien interpreta las percepcio-
de la realidad a la que nos enfrentamos y quien pro-
cesa la información para la vida en sociedad y actuar
en relación con los otros y determina lo que es real
y no lo es.
Aúnque lo real es todo aquello que existe y puede
presentarse a una conciencia en la experiencia, ello
tiene que ser validado con rigurosa objetividad y
evidencia, para que sea demarcado del terreno de
la fantasía, la imaginación, la ilusión, y podamos afir-
mar que existe efectivamente de manera verdadera
y cierta con pruebas de observación y experimenta-
ción que lo avalen.
Tal es el objeto de la ciencia, que pretende descubrir,
explicar y predecir los hechos de la realidad, gracias
a la aplicación del método científico, para ofrecernos
a todos la única parcela de la realidad que nos es
accesible con certeza.

Lo real (Lacan), es el conjunto de las cosas indepen-
dientemente de que sean percibidas por el ser humano,
lo que sería la realidad objetiva, distinto a la opinión,
es decir a la valoración subjetiva.

Nuestra mente crea a cada instante la realidad en la
que vivimos y construimos nuestras evidencias, me-
diante las percepciones e interpretaciones que se 
realizan. Pero está científicamente comprobado que
todo lo que vemos, sentimos y escuchamos, no re-
presenta un total de lo que verdaderamente es el
mundo real.
Poco a poco, y gracias a las modernas tecnologías
y por supuesto al método científico, se han empezado
a resolver las incognitas que han estado debatiendo
los filósofos durante siglos.
Es la neurología moderna la que apunta en profunda
dirección sobre la esencia de lo que es un ser huma-
no, arrojando brillantes luces sobre el órgano que
dicta toda nuestra actividad mental: el cerebro. Que
es la estructura más compleja en el universo, puesto
que contiene más neuronas que estrellas existentes
en la galaxia.
La neurociencia surge como nueva herramienta para
intentar entender sus enigmas.

El cerebro es un órgano plastico (afortunadamente),
que alcanza su maduréz entre la segunda y tercera
década de la vida, con una superficie aproximada
de dos metros cuadrados.
En el está las claves de nuestra capacidad de per-
cibir la vida y el mundo, y es nuestra percepción
de la realidad la que nos hace únicos con respecto
a los demás. Lo que nos diferencia.
Aúnque la realidad es una (Ortega), tiene más de
una cara, es decir, las perspectivas, la que cada in-
divíduo puede captar diferencialmente, pero que es
el cerebro quien focaliza la atención en estímulo
que le resulta relevante, y dependiendo de cómo el
cerebro funcione, así serán nuestros pensamientos
y nuestras conductas.
Eso de que usamos el 10% del cerebro es científi-
camente falso.

Un estado mental no es otra cosa que un estado
cerebral.
Veamos el fundamento neurobiológico de algunas
conductas decisivas en la vida de todos.

La violencia y la agresividad:

A menudo causada por la frustración, no es sólo
un problema moral o educacional, sino que existen
en sus actores anormalidades en la actividad de la
serotonina en la corteza frontal.
Aúnque es probable que otros mensajeros químicos,
como los neuromoduladores de las hormonas, también
estén involucrados.
La corteza cerebral, los lóbulos frontales, desempeñan
un papel crucial para restringir los brotes impulsivos.
Los circuitos cerebrales implicados en la agresión,
están muy relacionados con el control del miedo y
el control afectivo, por lo que un individuo que pro-
tagoniza una acción violenta, antes de acomenterla
se podrá mostrar temerario, desafiante o inestable
afectivamente, como señales de su capacidad para
hacer daño.
Caracterialmente, podría tratarse de individuos pro-
fundamente inseguros, que tienden a refugiarse en
dogmas o sistemas de pensamientos rígidos, incapa-
ces de percibir lo que está más allá de sus ideas y
de ver los grandes patrones que estructuran la natu-
raleza y los contextos globales en que se producen
los acontencimientos (E. David Peat), con una mira-
da fragmentada, que busca refugiarse en la seguri-
dad aparente que dan los dogmas (fanáticos, radica-
les terroristas). Bloqueados por los condicionamien-
tos que ejercen una presión, para mantener lo que
es familiar y viejo en sus mentes, que le hacen sen-
tir miedo y rechazo a los nuevo, a lo diferente, por
los dictámenes grabados profundamente en sus 
células cerebrales, que lo encierran y secuestran 
en su propio punto de vista, a tal extremo que el
cerebro no llega a distinguir entre pensamiento y
realidad. Contribuyendo así a cometer actos de
execrable violencia.


Tomar decisiones:

Si, es cierto que la vida no es sólo razón, también
es afecto, impresiones, belleza, sufrimientos, gozos.
Nuestra mente no es un sistema lógico, formal, abs-
tracto. Responde de acciones afectivas.
En cuanto a tomar decisiones, la evidencia científica
indica que decidimos básicamente con las emociones,
y eso lo saben los expertos en marketing, publicitarios,
políticos.
La neurociencia sugiere que el razonamiento ("El
Cerebro" Facundo Manes), guiado por la emoción,
facilita el proceso de toma de decisiones.
La región anatómica que más se implica en la toma
de decisiones es la corteza prefrontal media, que es
la región del cerebro que se ubica sobre nuestras
cavidades oculares.
Específicamente, el área orbitofrontal que está ín-
timamente ligada a la estructura emocionales, resul-
ta crucial para el proceso de toma de decisiones.

Múltiples estudios han evidenciado que nuestra
racionalidad se guía por atajos emocionales y afec-
tivos para tomar decisiones, activándose el área
orbitofrontal derecha, una área cerebral con masivas
conexiones con los centros emocionales del cerebro,
como la amigdala, o sea, que decidimos básicamente
con las emociones y vivimos en un estado emocional.

Hay algo curioso, un estudio sugiere que la decisión
es preparada inconscientemente de manera previa,
que es el cerebro el que toma las decisiones y no la
mente consciente de la persona.
La actividad cerebral puede predecir una decisión
hasta siete segundos ante de que la persona la tome
conscientemente (investigación dirigida por John
Dilam Haynes).
Un dato interesante que pone en jaque algunos de
los postulados de la "teoría de la dictadura de género",
es la diferencia entre el cerebro del hombre y la mu-
jer en cuanto a este aspecto.

Se ha comprobado que cuando las mujeres toman
decisiones, se activa en mayor medida el área pre-
frontal dorsolateral izquierda, que es un área cog-
nitiva o más racional del cerebro, no tan involucra-
da en las emociones, sin embargo, en los varones
se activa el área orbitofrontal derecha, un área ce-
rebral con masivas conexiones con los centros emo-
cionales del cerebro.
¿Podría esto explicar, entre muchas más cosas,                                 la tendencia de la mujer, en general, a la prudencia,                         y el motivo de por qué tienen menos accidentes
de tráfico conduciendo un vehículo? ¿o en la sexua-
lidad, por ejemplo ? 
Las experiencias postnatales no logran cambiar 
estructuralmente un cerebro masculino a otro feme-
nino, ni viceversa. Pese a las influencias que pueda
ejercer el entorno.

En cuanto a los momentos de decidir, cabe destacar,
por su uso generalizado, el fenómeno de la Intuición,
que se pone en marcha cuando el razonamiento no 
ofrece la ayuda necesaria para hacer algo, compren-
der algo o a alguien. 
Científicamente se le llama "metacognición", que es
la capacidad de anticipar la conducta propia o ajena
a partir de percibir emociones o sentimientos. Pero
es relevante el hecho de que esta capacidad se en-
cuentra desde el momento del nacimiento y comienza
activarse a partir de los 3 o 4 años de edad y que pos-
teriormente se convertirá en una herramienta mental
cuando una persona se enfrenta a un resultado muy
incierto o desconocido, confiando en su intuición como
la mejor estrategia.


Respecto a los creyentes:

La ciencia tiene buenas noticias.
La universidad de Oxford ha creado un centro 
multidisciplinar para estudiar las bases neurológicas
de las creencias (religiosidad), y cómo estas afectan
nuestro estado de consciencia y sentimientos.
Por ejemplo, durante la meditación (interiorización,
oración), se observó que se activan los procesos
neuronales de los lóbulos parietales, relacionados
con el sentido de la orientación y el conocimiento
de uno mismo. Estos disminuyen casi por completo
su actividad. Se observó también que baja la acti-
vidad de la amigdala, región involucrada en el 
proceso del miedo.
Por lo que durante estas prácticas, las personas
se sienten más tranquilas y seguras de sí mismas.
Contribuyendo así a las evidencias que existen
de que las personas creyentes viven más y mejor.
También encontramos en ello fundamentos neuro-
biológicos en la afirmación del filósofo zubiri
(discipulo de Ortega), de que la religación (unión
con lo trascendente), es una dimensión del ser
(ontológico) y el hombre no puede prescindir de
ella, so pena de caer en la soberbia de la vida, y
que Dios no puede ser objeto del hombre, sino
fundamento.

Con respecto hacer el bien:

Científicos japoneses del Instituto de Neurología
de la Universidad de Tamagawa, ponen en evi-
dencia que la amigdala cerebral tiene una mayor
actividad en personas prosociales y que muestran
adversión a la desigualdad.
Según Oscar Vilarrolla, neurocientífico del hospi-
tal del mar de Barcelona, asegura que las personas
de pequeñas y sin ninguna instrucción, tienen las
bases de la solidaridad inscritas en su neurobiología.

Una serie de experimentos han demostrado con
respecto a conductas cooperativas, solidarias,que
se activan áreas del cerebro asociadas a la recom-
pensa y el placer, del mismo modo que cuando se
recibe dinero, por ejemplo.
Lo que da cuenta que ayudar a los demás resulta
placentero, por las bases cerebrales que lo fun-
damentan
En ese mismo sentido, investigadores de la univer-
sidad de Duke (Carolina del Norte), encontraron
asociación entre el altruismo y las áreas cerebra-
les involucradas en la capacidad de percibir como
valiosas las acciones de los otros.
Con lo que se deja claro que el egoísta, el ava-
ricioso, el psicópata, tienen un problema un
problema en la raíz misma de su funcionamiento
neurobiológico.

Con repecto al amor:

En el cerebro suceden muchas cosas.
Destaquemos algunas importantes, en quienes
aman y se enamoran.
La corteza prefrontal sencillamente "se apaga"
y se suspende la capacidad de crítica y para
dudar.
Las neuroimágenes también han demostrado
que una área del cerebro importante en la acti-
vación del miedo y relacionada con las emocio-
nes negativas, también "se apagan".
Esto explica por qué nos sentimos MUY FELICES
Y SIN MIEDO de lo que podría salir mal cuando
amamos o nos enamoramos ("contigo hasta el
fin del mundo").

Con respecto al uso de la Tecnología:

Investigaciones recientes han demostrado que
la tecnología puede producir adicción similar a
la droga y al alcohol, y que se produce un pro-
ceso cerebral común en cuanto a la activación
de los circuitos de recompensa, acelerándose
la producción de dopamina conectada con la
motivación y el placer.

Con respecto a la Adversidad:

Un fenómeno de especial importancia para la
supervivencia es la Resilencia, es decir, la capa-
cidad de una persona para adaptarse a las difi-
cultades de la vida.
Pero ello encuentra una base cerebral que lo
posibilita.
En situaciones adversas, cuando la vida trans-
curre contraria a nuestros deseos,de manera
conflictiva o dolorosa, a modo de alarma se ponen
en marcha los circuitos cerebrales de regulación
del miedo, regulación emocional y afrontar temo-
res, buscando maneras optimistas de replantear
situaciones estresantes, experimentar emociones
positivas. Todo ello gracias a la neuroplasticidad
cerebral, que es la capacidad del sistema nervioso
para modificarse y adaptarse a los cambios.

Con todas las evidencias científicas expuestas, 
queda demostrado que quien manda en su cabeza
es ese pedazo de sol que ilumina todos los rincones
de su vida: EL CEREBRO.


gracias por vuestra atención.






         

jueves, 16 de febrero de 2017

                                                      EL VECINO.-
                                                            Dr. F. Antonio Bera Bautista              
                                                                                                         Psicólogo


En el anterior artículo , "A SANGRE Y FUEGO", nos
situabamos en dimensiones que rozaban lo di-
vino.
Ahora, con este, vamos directamente a lo coti-
diano: "El Vecino".
Se trata de aquella persona que vive en la casa 
más próxima a la suya. Cercanía tanto en tiempo
como en espacio, en esa área social llamada ve-
cindario, poblada de gente que conocemos, o de
los que sabemos algo y que también no se conoce.
Cada quien vive en su casa pero con contactos
indirectos, en una especie de yuxtaposición de
indivíduos inconexos.

Usted y el vecino son la cara de la misma y única
moneda en el área de la convivencia y de ese
modo queda establecido el juego en un fascinante
mundo de identidades, donde se producen grandes
esfuerzos de maximizar la opacidad respecto al 
otro, pero siempre con la pretención de que el otro
maximice su transparencia.
Evitando que lo decisivo de nuestras vidas suelte
amarras, eche a volar y atraviese las paredes del
vecino, mientras se da una apariencia positiva a
lo que no es más que recelo mutuo.

Al vecino suele conocerse en parte y con el paso
del tiempo, pero nunca está excento de un halo de 
misterio e incertidumbre, que lo sitúa entre el anoni-
mato y la familiaridad.
Es una de la figura más inquietante de nuestra vida,
en la que pueden comparecer toda clase de enigmas,
misterios, secretismos y hasta poderes que pueden
condicionar nuestra manera de vivir, por la fuerza y
fascinación que ejerce su presencia, que hace se 
constaten semejanzas compartidas, en la que lo ver-
dadero y lo falso se confuden.

El temor que tradicionalmente inspira el vecino, está
basado en que él, por las razones que sean, siempre es
sospechoso de ser una ventana indiscreta, que todo
lo puede ver, todo lo puede saber, todo lo puede es-
cuchar. Alguien de manos extensibles que puede
poner el dedo en la llaga de la vida ajena, convertir-
se en familiar cercano o en un eterno adversario que
te desea lo peor.

Algunos parecen agradables y divertidos, otros sos-
pechosos, ruidosos, molestos o directamente repul-
sivos. El asunto es que no dejan completamente
indiferente a nadie.
El estará de algún modo presente en nuestro mundo
mental y valorativo, paradógicamente, disfrazados
de indiferencia e incluso de menosprecio.
Los vecinos están donde están, pueden llegar a ins-
talarse o irse, arraigarse o arrancarse de raíz, nos
guste o nos parezca lo que queremos nos parezca,
es poco lo que podemos hacer para cambiar la cues-
tión. Tómelo o déjelo, no hay otra alternativa.

Por tanto, cuando ud. se establece en un vecinda-
rio, se convierte en un rehén del destino. 
Los focos de problemas que se pueden generar,
no siempre se pueden equivar. Tenemos que lidiar
con tan diversos comportamientos, tanta gente
reclamando vivir aislado en su pequeña torre de
marfil, en un riachuelo apacible, donde tantas 
veces los murmullos y las voces bajas, parecen
el sonido de sus aguas, para que las palabras no
viajen a través de las paredes y el viento las lleve
justo hasta el oído del vecino. Un andrógino a veces
humano, a veces fantasma o espíritu que en cual-
quier momento puede penetrar en nuestra vida,
lo que demuestra que, mire por donde, la casa en
la que ud. vive es una casa encantada, de paredes
transparentes, de pasillos donde se escuchan pasos
inquietantes, con techo que pueden convertirse
en pista de aterrizaje de drones con micrófonos
incorportados, mando a distancia, que sobrevuela
la realidad en la que se vive, teledirigido por el
vecino.
Mientras ud. emplea injentes cantidades de energía
en la ficción aislacionista, tan inútil como perder
el tiempo enseñándole matemáticas a una gallina.

¿Y quién no tiene una anécdota que contar del 
que habita encima, debajo o próximo?
Nuestros pequeños colindantes forman una gran
parte de nuestra vida, que pueden llegar asumir
un papel relevante en el día a día. Puesto que 
ellos no son ningún animal mitológico, ni una
especie en extinción. Son nuestros vecinos.

Un mal vecino puede ser motivo de grandes
dolores de cabeza, o por el contrario, echarnos
una mano en momentos de dificultadades.
Para darnos una idea de la trascendencia que
puede alcanzar el fenómeno, un estudio de la
universidad de Michigan y publicado en el
Journal of Epidemology and Comunity Health,
llegó a la evidencia de que las personas que
viven en un vecindario amistoso, tienen un 
70% menos de probabilidades de sufrir un 
ataque al corazón, que aquellos que lo hacen
en uno más problemático.
Y según un estudio del CPP Murciano, dos de
cada tres españoles son víctimas de disputas 
con sus vecinos.

En un vecindario hay cientos de molestias, 
grifos, ruidos a deshoras, pasillos, ascensores
sucios, impagos, portales y patios interiores,
donde se dan toda clase de anomalías.
Siendo el ruido uno de los principales focos
conflictos vecinales.
Es responsabilidad de cada uno pensar en el 
bien común y no alterar el orden establecido
en la comunidad, ser educados y amables,
dentro de esa peculiar atmósfera tensa que 
suele existir y donde se produce un silencioso
combate para que se vea quién está mejor.

La casa representa el "espacio vital" de segu-
ridad que tiene un ser humano, su máximo
entorno de intimidad. Por lo que se impone
que no siempre se puede decir lo que se piensa,
ni se puede hacer como se quiere, puesto que
ello implica que los demás pueden saber mucho
de nosotros mismos. Y ante el vecino, tenemos
la piel demasiado sensible, por lo que se evita
estrechar demasiado las relaciones, aparentar
aceptar aquello de lo que se huye, evitando
mesticulosamente ante el vecino, ponernos en
evidencia, por los temores que tradicionalmente
inspira su figura, reflejándose en conversacio-
nes que en realidad transcurren rompiendo hielo
y apagando fuego.

El vecino es, algunas veces, árbol centenario
plantado próximo a nuestra puerta, otras, como
nubecilla que pasa y se difumina por delante de
nuestra ventana, o un volcán en erupción, cuyas
lavas atraviesan las rendijas de las puertas, o un
terremoto que sacude los cimientos del edificio.

Pero es el vecindario el escenario por excelencia
donde se despliega el fenómeno carismático de
la "felicidad de la vida" a través de la observación
del otro, que inquieta hasta tal punto que nos 
hacemos preguntas sobre ¿dónde va el vecino?
¿de dónde vendrá? ¿Que estará haciendo a estas
horas? con intensidad, imaginaciones, deducciones,
fantasías, temores, sobre la vida de los otros.
El miedo a los semejantes y a la ambivalencia in-
quietante que experimentamos ante la mirada
ajena y del más próximo que puede ser un loco
en potencia o un santo.

Las actuaciones vecinales, en uno u otro momento,
se verán condicionadas a las siempre temidas
miradas inquisitivas del otro, a lo que se puede
llegar a pensar, por lo que obliga a ponerse el
corset de la apariencia, fenómeno por excelencia
en los modos de vivir de una comunidad y entre
otras cosas, induce a que su hogar empiece en el
portal de la casa, no en el salón de estar ni en su
dormitorio
Al vecino no se podrá evitar mirarlo alguna vez
con recelos, y a vivir, respecto a él, en comporta-
mientos los más estancos posibles y siempre a la
defensiva, de ese ser humano que sale a nuestro
encuentro, representante de la mismidad o de la
otredad, espejo en el que nos reconocemos o 
ventana abierta hacia lo desconocido, que inevi-
tablemente contribuye a delimitar los contornos
de nuestra identidad o estremecernos por lo que
le suceda, más por miedo de que también nos su-
ceda lo mismo o alegría encubierta de que le ha
pasado a él y no a nosotros. Por aquello del re-
frán de la españa profunda: "Cuando las barbas
de tu vecino veas cortar, pon las tuyas a remojar"

Aúnque estén bien establecidas las comunicacio-
nes, siempre está presente el fantasma de evitar
una relación plena, porque pueda ponerse en ries-
go nuestra intimidad. Situándonos en una ambiva-
lencia inquietante entre lo común, lo personal y
lo compartido.

Queramos o no, nos hayamos inclinados, abocados,
a la convivencia, por lo que se convierte en una
figura a la que rendimos tributos al actuar, bien
por admiración, o por desprecio, indiferencia o
por inevitable interés que nos genera su vida, puesto
que su ámbito privado nunca será ajeno al interés
de la comunidad. 

En innumerables ocasiones, el vecino es un ser
proveniente del más allá, un espíritu que puede 
atravesar las paredes como si nada. A veces vam-
piro, otras veces ángel, duende, autómata o zombi,
dependiendo del escenario y del momento, que
puede aprovechar caminos abiertos, para apode-
rarse de nuestra intimidad, de lo que ocurre en 
nuestra torre de marfil, que sabemos no es indife-
rente a la curiosidad de los demás. Que por mucho
que huyamos de ellos, tienen el poder para que-
brar los castillos forjados en el sueño de nuestra
independencia o en la ilusión de nuestra autosu-
ficiencia. Siempre mediatizados por el temor de
que los otros piensen que los necesitamos o que
queramos entrometernos en su vida.

Valorándose de manera especial lo que pueda salir
de dentro afuera, temiendo conflictos que pongan
en peligro la burbuja de la privacidad, haciendo 
grandes esfuerzos en aparentar que se vive indife-
rente a los demás.
Pero...¡ay amigo! ahí está el vecino llegando tarde,
dirigiéndose no se sabe dónde, preguntándonos que
haría en ese sitio donde nos lo hemos encontrado
inesperadamente, y hemos evitado ser vistos, o 
haciendo ruidos a deshoras, o con mala cara,
disparando toda clase de sospechas, suposiciones,
incluida la de si es por algo en nuestra contra.

De esa y muchas otras maneras se pone de mani-
fiesto su "poderes mágicos", que en unos bre-
ves instantes, hacen saltar en mil pedazos los
intentos de indiferencia, construidas de fragilida-
des y de miedos hacia quien nos esforzamos ver
como distinto, guardando la distancia y fingiendo
vivir cada día como si no nos importara.

Poniéndose en evidencia que frente a él siempre
se está preparado para enfundarse la vestimenta
del disimulo y conjurar así, cualquier sospecha
de que se quiera intervenir en la vida ajena, ac-
tuando a modo de barco que cruza la niebla, apa-
rentando que nuestro interés en su vida tan sólo
se reduce al momento fugáz en que nos lo encon-
tramos. Aúnque acto seguido nos empapemos
de una lluvia de preguntas sobre él y su vida,
una vez nos da la espalda.

Alimentándonos todos los días de las luces que
surjen de las posibles estrellas, que estamos
convencidos, él lleva escondidas. Impulsándose
así la curiosidad, donde se hinca la estaca del
"cotilleo", del "chismorreo", de los rumores con
sus grandes poderes de seducción sobre los asun-
tos que van más allá de nuestras vidas. Y con
gran impacto si se trata de lo más profundamente
íntimo y privado del otro. ¿Por qué?
porque alivia saber que a otros les ocurre como
a nosotros, y si gozan de mejor estatus, consuela
saber que sus piés son de barro, y por lo tanto
algo les atormenta, algo les hace infelices, y 
ello tiene un efecto anestésico y de consuelo
a las propias decepciones, frustraciones y sufri-
mientos.
Mientras ud. reza cada día:

"¡OH PODEROSO VECINO!!
EN TUS MANOS ENCOMIENTO MI ESPÍRITU
ENTRE RENDIJAS, PUERTAS, PAREDES,
VENTANALES, TECHOS, CALLES Y ACERAS,
PORQUE ERES EL PRINCIPE DE LA LUZ Y LAS
TINIEBLAS, ALLÍ EN EL MÁGICO REINO DONDE
HABITAN LOS OTROS".



Gracias por vuestra atención